Apuntes sobre el escenario nacional y provincial luego de las elecciones Primarias

Adán Beto Bahl (Más por Entre Ríos).

Milei, Massa y Bullrich protagonizan la contienda estelar por la presidencia de la Nación, mientras Bahl y Frigerio compiten mano a mano por la gobernación de Entre Ríos. La economía, el balotaje y el rol de las intendencias. Escrutinio definitivo y campaña hacia los comicios generales del 22 de octubre.

 Por Mariano Osuna



 Pasaron siete días de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) que dejaron diversos elementos de análisis sobre los comportamientos electorales. El escrutinio provisorio reflejó una participación del 69,6%, levemente superior a los comicios de medio término de 2021, que fue la edición con mayor ausentismo desde la utilización de las Primarias, cuando arrojó el 67,78%, pero bastante por debajo del 76,4% que alcanzó en 2019. En esa línea, 1.148.342 argentinos/as votaron en blanco el domingo pasado, donde más de la mitad de esos sufragios pertenecen a la provincia de Buenos Aires.

Como desarrollamos en Punto y Seguido, la columna política de los domingos en LA CALLE, el escenario de tercios irrumpió en el tablero político para la competencia por el sillón principal de Casa Rosada. 22 fórmulas combatieron por la categoría estelar, donde solamente cinco quedaron por encima del piso necesario para la batalla final del 22 de octubre. El diputado nacional Javier Milei, por La Libertad Avanza; el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, por Unión por la Patria; la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, por Juntos por el Cambio; el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, por Hacemos por Nuestro País; y la legisladora nacional, Myriam Bregman, por el Frente de Izquierda y los Trabajadores, son los binomios para la etapa final del calendario electoral.

Ninguna encuesta, sondeo o consultora había previsto que el referente libertario iba a finalizar por encima de la barrera del 30% de los votos. Su desempeño cosechó 7.116.352 papeletas afirmativas, siendo el precandidato, como también la coalición, más respaldada de la jornada. El nivel de indecisos de esos muestreos, la incógnita sobre el presentismo en las urnas y la proyección del voto en blanco, emergen como algunas de las respuestas frente a los cuestionamientos por los pronósticos fallidos. Por su parte, Massa obtuvo 5.070.104 votos y se transformó en el segundo postulante más apoyado de las Primarias, derrotando en la instancia interna al dirigente social, Juan Grabois, que conquistó 1.390.585 voluntades. Sin embargo, el oficialismo terminó en tercera posición en la evaluación comparativa entre los frentes.

La otra sorpresa, atravesada por el cruce de números y operaciones en la antesala del domingo, fue la victoria de Bullrich, que logró 4.022.466 adhesiones, siendo la tercera postulante individualmente más avalada en el cuarto oscuro, dejando afuera del ring a Larreta que arañó los 2.675.563 votos, aunque escalando en la sumatoria a la segunda ubicación como alianza electoral. Mientras se desarrolla el escrutinio definitivo, los tres espacios buscan la captación de los sectores que eligieron opciones que no estarán en octubre, que priorizaron una decisión distinta por tratarse de Primarias, que emitieron su voto en blanco, o que directamente no concurrieron a las urnas, y que conforman un universo, nada despreciable, de 13 millones de personas.

La semana después

 El dólar ilegal cotizó el viernes 11 de agosto en $605, mientras que luego de los resultados de las PASO se elevó a $685, que siguió su alza el martes a $730 y se profundizó el miércoles llegando a $780, con una devaluación superior al 22%. Las corridas financieras, las presiones sobre el tipo de cambio, las remarcaciones de los precios de productos de consumo masivo, y el condicionamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI), acompañarán el calendario electoral y marcarán un doble desafío para el Gobierno nacional. Luego de la intervención en los mercados, el dólar mal denominado como blue finalizó en $720, con una rebaja de $50 respecto al techo alcanzado 48 horas antes.

Luego del shock inicial del tablero electoral del domingo, Massa ratificó su función con doble traje, como candidato y ministro, con el objetivo de devolver la calma a un contexto volátil ante el crecimiento de Milei. Luego de aumentos en los combustibles por 12,5%, el Ejecutivo nacional, el sector productivo y los refinadores consensuaron un congelamiento de precios hasta el 31 de octubre en todas las estaciones de servicio del país. También se anunció un acuerdo con las 31 cadenas de supermercados minoristas y mayoristas, para que los incrementos de los precios no superen el 5% mensual por los próximos 90 días. En paralelo, durante la noche del viernes, se difundió un pacto con farmacéuticas y laboratorios para que las subas de los medicamentos respeten el mismo criterio que las cadenas alimenticias. En ese abanico de definiciones, el gabinete económico confirmó una suma fija para trabajadores, una reparación para las asignaciones y un bono para jubilados y pensionados, que aún no tienen fecha determinada.

El miércoles 23 de agosto, el Directorio Ejecutivo del FMI se reunirá con una agenda que incluye la aprobación del entendimiento logrado a fines de julio, vinculado a las revisiones técnicas y a la refinanciación del crédito solicitado en 2018 por la administración de Mauricio Macri, que fue récord por la magnitud en el historial de deuda financiada por el organismo internacional. La concertación lograda establece un desembolso de 7.500 millones de dólares para este mes y un segundo pago para noviembre, después de un hipotético y posible balotaje, fijado para el domingo 19 del anteúltimo mes del año. Massa viajará a Washington con el propósito de obtener una ampliación de esos montos, mientras el Fondo exige una mayor devaluación y materializa reuniones con Bullrich y Milei, los otros dos postulantes con chances de ser electos, y sus respectivos voceros económicos.

Apuntes sobre el futuro 

La ex Ministra de Seguridad de Cambiemos tiene el desafío de conquistar el electorado de Larreta, en un contexto de heridas abiertas como consecuencia de una dura interna, que fue desgastando la relación entre ambos sectores, incluso al límite de la ruptura. La foto conjunta, de la noche del domingo, con la presencia de Macri, no fue más que una imagen estática que no representa la unidad efectiva. No obstante, aunque Bullrich sume el total de los votos del Jefe de gobierno porteño, tampoco alcanzaría en un escenario que proyecta un crecimiento de las tres boletas que grafican el esquema de los tercios. La política rara vez es matemática, por eso el enfoque de la segunda etapa de campaña será crucial para meterse en una hipotética segunda vuelta, donde es imprescindible la construcción de sentido relacionada a un proyecto de futuro, que de igual modo sirva como factor diferenciador de Milei, con quien compite en una porción del electorado, entre fantasmas de voto útil, tras los números del libertario en las PASO.

Por su parte, Massa debe persuadir esa diversidad de identidades que eligieron a Grabois, como una síntesis de una oferta distinta respecto a la intervención del Estado sobre las agendas estructurales y urgentes, al desarrollo de su núcleo de propuestas, y a la dirección programática de Unión por la Patria hacia los próximos cuatro años. Como también le ocurre a la ex Presidenta del PRO, al ex Intendente de Tigre no le alcanza con la canalización de los votos del Dirigente social. Es indispensable la articulación de la campaña con los gobernadores justicialistas, principalmente con aquellos que ya resolvieron sus comicios provinciales, en un esquema desdoblado de las elecciones, pero más aún con intendentes que apostaron a la regionalización del debate, o a la participación activa en internas de otras alianzas, como ocurrió en provincia de Buenos Aires, que tuvo como consecuencia el corte de boletas en la categoría presidencial.

Por otro lado, el triunfo de Bullrich en la interna de Juntos por el Cambio fue una buena noticia en los planes de Massa, ya que disputa un porcentaje de los votantes con Larreta, mientras que la ex Ministra de Seguridad confronta de manera más directa con Milei. Eso explica que Unión por la Patria haya elegido la polarización con el referente libertario, en la búsqueda del voto racional y democrático, ante las propuestas radicalizadas de La Libertad Avanza. Aunque la referencia al pasado, o al miedo de lo que puede ocurrir, como un Déjà vu de la campaña de Daniel Scioli en 2015, no parece una receta contundente, surge como la primera reacción proselitista, especialmente para cautivar a sectores que optaron por alternativas que no estarán en el cuarto oscuro de octubre o que no fueron a emitir su voto.

Por último, Milei debe ratificar el buen desempeño electoral y demostrar que se trata de un piso con una proyección que todavía se desconoce. El triunfo de Bullrich le agrega una voz similar respecto a la desinversión del Estado, a la economía bimonetaria, a las políticas de seguridad y a la desregulación financiera, pero confía que los adeptos a esos discursos seleccionen la opción más dura y fortalezcan su propuesta electoral. El rol de Macri, sorpresivamente más cercano al referente libertario que a la candidata de su propio partido, consolida esa línea argumentativa, con una participación activa como intermediario de la recaudación para la campaña y como una especie de garantía realista ante el mundo y el establishment. Ello precisa la irrupción de un planteo hacia el futuro y propositivo, más allá del recurso de la motosierra y de la performance de showman mediático.

Con el ojo puesto en 2015, cuando la apelación al cambio fue la herramienta discursiva como oposición al pasado, el equipo de Milei desarrolla mensajes disruptivos sobre el estado de cosas, hacia una supuesta nueva configuración de las dimensiones sociales, económicas y políticas. Esa tesis de lo nuevo polariza con un oficialismo asociado, en su oratoria, más a la campaña de Scioli hace ocho años que a la impronta de futuro utilizada en 2019 para la campaña de Alberto Fernández. Por ahora solo apuntes, siete días después de la primera encuesta real, hacia la contienda final del 22 de octubre.

Tres candidatos a la gobernación 

Mientras se difunden los resultados del escrutinio definitivo de los comicios provinciales, se consolida un escenario con tres contrincantes por el sillón crucial de Casa Gris, para la sucesión del actual mandatario Gustavo Bordet. El intendente de Paraná, Adán Bahl, por Más por Entre Ríos; el ex ministro del Interior, Rogelio Frigerio, por Juntos por Entre Ríos; y el empresario agropecuario, Sebastián Etchevehere, por La Libertad Avanza, son las tres alternativas para la gobernación que estarán en el cuarto oscuro el próximo 22 de octubre. Como se detalló en la columna del jueves, el postulante peronista fue el más votado en términos individuales, aunque la sumatoria de las boletas de Frigerio, y su rival interno Pedro Galimberti, transforman a la alianza opositora en la coalición más apoyada en las urnas.

4.107 votos de diferencia hubo entre Bahl y Frigerio, en un tablero donde el postulante justicialista encabezó la fórmula más votada en diez departamentos entrerrianos, incluyendo cinco de los siete más significativos en porcentaje electoral: Paraná, Concordia, Uruguay, La Paz y Federación. También fue el candidato individual más respaldado en los distritos Tala, Feliciano, Victoria, Villaguay y Federal. Sin embargo, en la acumulación de los votantes por frentes, Juntos por Entre Ríos cosechó más adhesiones en 13 de los 17 departamentos, con diferencias más contundentes en Gualeguaychú, Federación y Gualeguay. En el análisis de la interna desigual en la coalición opositora, Frigerio se impuso en 15 distritos, con distancias significativas en los cuatro departamentos más grandes, que representan más del 57% del electorado, perdiendo solamente en Federación y Federal con el ex Intendente de Chajarí, que quedó por debajo del piso requerido para la incorporación de las minorías.

El conteo definitivo de las 3434 actas de las mesas habilitadas, en las 662 escuelas disponibles durante la votación del domingo, arrojaron una participación del 75,51% de la ciudadanía entrerriana habilitada para emitir su voto. En simultáneo, dejaron un panorama incierto sobre la situación de la intendencia de Concordia, donde la brecha entre el actual diputado Ángel Giano y el senador Armando Gay está apenas por encima de los 80 votos. Mientras ambos bandos aseguran que ganaron los comicios, el juez federal Leandro Ríos resolvió distintas urnas de los departamentos Paraná y Concordia, donde Gay supera por 23 votos, dando vuelta el conteo inicial. Habrá apelación y la polémica continuará.

A diferencia del escenario nacional, y pese al buen desempeño de la lista provincial de La Libertad Avanza, que cosechó 102.162 apoyos en la categoría para la gobernación, no existe un tablero de tercios en Entre Ríos. La emergencia de una nueva nómina con posibilidades de representación en concejos deliberantes, en el Poder Legislativo provincial y en el Congreso nacional, resignifica el tablero político institucional de una provincia caracterizada por la dicotomía entre los dos partidos (ahora frentes) mayoritarios, aunque no elimina esa polarización.

La diferencia entre coaliciones, en la categoría estelar, de 52.631 votos a favor de la alianza opositora, es similar a la cosecha de adhesiones de Galimberti, que obtuvo 56.738 apoyos en las urnas. La imposibilidad de pegado múltiple, que condenó a la batalla con boleta corta al ex Intendente de Chajarí, sumado a las presiones para que los postulantes locales elijan un solo precandidato para el sillón de Urquiza, quebraron el diálogo político entre ambos sectores, con consecuencias al interior del propio radicalismo, envuelto en la decisión de apostar a ser gobierno con un liderazgo ajeno al partido centenario o buscar una lista en octubre con nombre propio. El desenlace, parecido también a 2015, cuando el protagonista de la dupla estelar fue Alfredo De Ángeli, dejó un menú electoral sin referencia radical para la categoría por la sucesión de Bordet.

La capacidad de las listas municipales, que ganaron sus respectivas internas, para la identificación y capitalización de esos votantes dentro de la coalición que representan, será otro desafío para el robustecimiento de las ofertas provinciales y nacionales. Lauritto y Orrico en La Histórica, Gay y Azcué en Concordia, Davico en Gualeguaychú, ya que Piaggio fue candidato único en el peronismo de esa localidad, y Romero y Gainza en Paraná, son algunos ejemplos que grafican ese panorama incierto sobre la realidad de los 83 municipios entrerrianos, y su incidencia en la tracción de votos hacia los otros cargos de la papeleta.

Mientras se esperan los números finales del escrutinio definitivo, los frentes políticos pasan a la acción en el sendero culminante de campaña hacia los comicios generales. LA CALLE seguirá de cerca ese recorrido, en este nuevo calendario electoral, en un contexto donde Argentina cumple 40 años de Democracia.