
Maximiliano L. Silva (*)
Con frecuencia, se hace hincapié en los controles ginecológicos a partir de cierta edad, pero ¿qué ocurre con la salud masculina? Es esencial prestar atención a la salud urológica para detectar y abordar posibles problemas a tiempo. Los exámenes y controles regulares pueden ayudar a prevenir complicaciones. Destacan ciertos controles clínicos preventivos importantes. A partir de los 40 años, hay que considerar la posibilidad de someterse a exámenes de próstata. El antígeno prostático específico (PSA) es una prueba simple que se realiza con un análisis de sangre y puede ayudar a detectar signos tempranos de problemas prostáticos, como el cáncer de próstata. Esta patología afecta a 1 de cada 7 varones en la Argentina. Se diagnostican unos 11.700 pacientes por año y 3.700 fallecen por la enfermedad.
Con el paso del tiempo, puede haber cambios en la función eréctil, esto es más común en la sociedad actual debido a los altos niveles de estrés en los que se vive. También, aquellos con hipertensión arterial o diabetes son más propensos a este problema. Discutir la disfunción eréctil con un urólogo puede llevar a opciones efectivas de tratamiento y mejorar la calidad de vida. Además, los hombres deben someterse a pruebas de comportamiento renal para detectar cualquier problema en etapas tempranas. Esto es especialmente relevante si hay antecedentes familiares de enfermedad renal. Un análisis de orina puede proporcionar información valiosa sobre la salud de los riñones y de la vejiga. Puede ayudar a detectar infecciones urinarias, cálculos renales y otras afecciones que pueden del sistema urinario.
Si bien no es exclusivo de los hombres mayores de 40 años, es importante mencionar la relevancia de realizar pruebas regulares de Enfermedades de transmisión sexual (ETS).
También es aconsejable realizar el autoexamen testicular para detectar cualquier anormalidad, como bultos o inflamación. Si se encuentra algo inusual, consultar de inmediato con un urólogo. En realidad, esta evaluación debe iniciarse antes. No hay que perder de vista que cáncer de testículo es el tumor más frecuente en hombres entre los 15 y los 35 años. Afortunadamente, se trata de una enfermedad tratable y con altas posibilidades de curación, por lo tanto, es importante consultar a tiempo para establecer un diagnóstico precoz.
Mantener la salud urológica es esencial para una vida activa y saludable en la edad adulta.
(*) Médico urólogo, integrante del Centro Argentino de Urología..









