Luego de irse del bloque oficialista, el Senador entrerriano fue uno de los legisladores que impidió la sesión del pasado 12 de julio. “Mi posición sigue siendo la misma y no va a cambiar bajo ninguna circunstancia”, afirmó sobre la exigencia de tratamiento a su iniciativa.
Por Mariano Osuna
La Cámara Alta del Congreso Nacional se encuentra conformada por 72 bancas, donde se requieren 37 escaños ocupados para el comienzo de la sesión. Actualmente, la coalición gobernante tiene dos bloques, uno denominado “Frente Nacional y Popular”, conducido por el formoseño José Mayans, que cuenta con 19 integrantes; y el otro llamado Unidad Ciudadana, que preside Juliana Di Tullio, con 12 miembros. La suma proporciona 31 senadores/as propios, que se elevan a 34 adhesiones por el acompañamiento, en la mayoría de las votaciones, de Alberto Weretilneck (Juntos Somos Río Negro), Magdalena Solari Quintana (Misiones) y Clara Vega (La Rioja). A ese número debe añadirse la posibilidad de convencimiento de alguno de los cuatro legisladores que se fueron del oficialismo para la conformación de un nuevo bloque, nombrado como Unidad Federal, donde además del entrerriano Kueider, se encuentran la puntana María Catalfamo, el jujeño Guillermo Snopek y el correntino Carlos Espínola.
Previo a la reunión frustrada del 12 de julio, cuando Kueider y Snopek pegaron el faltazo, enojados con el temario del oficialismo, la última sesión ordinaria fue efectuada el pasado 13 de abril, mientras que un mes después, el 11 de mayo, fue la presentación del informe de gestión del jefe de Gabinete, y precandidato a la vicepresidencia, Agustín Rossi. La oportunidad de una sesión, en la antesala a las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del próximo 13 de agosto, reduce el margen de fechas posibles, dejando una ventana para el miércoles 2 de agosto. Con el voto asegurado del jujeño, luego de la intervención del Partido Justicialista (PJ) de la provincia norteña, el principal escollo es la negativa del concordiense a sentarse en su banca, sin el tratamiento de su proyecto sobre las tarifas eléctricas, que precisa del dictamen de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles.
“Considero central para nuestras provincias, para mucha gente que sufre el impacto de la tarifa eléctrica debido a costos que también habría que investigar”, expresó el Senador que tiene mandato hasta 2025. “La ley de tarifas brindaría solución a muchos argentinos que la están pasando mal con este tema y muchos pequeños comercios que pagan tarifas de luz en el interior del país de forma exuberante”, explicó Kueider, que destacó que su iniciativa “beneficia a las provincias generadoras de electricidad que no tienen ningún incentivo a la hora de producir energía”.
“Si la ley de tarifas no está en tratamiento y no se trata y se aprueba, yo no voy a brindar apoyo para ninguna otra iniciativa que no sea de interés general o de interés de las provincias y no solo del poder central”, advirtió Kueider sobre su propuesta, que tiene como propósito la reducción del margen de los precios entre la generación y el consumo de la energía, desde una perspectiva que contemple el precio estacional.
Kueider fue concejal y funcionario local durante las intendencias de Gustavo Bordet en Concordia. De confianza estrecha con el actual Mandatario, en 2015 asumió la Secretaría General de la Gobernación, que funcionó como el filtro principal de la oficina estelar de Casa Gris, llevando adelante la coordinación cotidiana de la gestión, como una jefatura de gabinete. Cuatro años después, durante los comicios que llevaron al Gobernador a su reelección, fue el candidato de la coalición oficialista para el Senado. En aquella votación, que fue desdoblada de las elecciones provinciales, Juntos por el Cambio se llevó los dos escaños de la mayoría, mientras que el concordiense ingresó por la minoría.
En la previa de esos comicios, Kueider fue un actor clave en la negociación política entre la conducción nacional del Frente de Todos y el armado local del peronismo, siendo el interlocutor directo de Bordet, donde aceitó su vínculo con el actual presidente, Alberto Fernández, que era uno de los operadores fundamentales del kirchnerismo y el massismo. Cuatro años después, esa relación sufrió un desgaste total, que incluso llevó a Kueider a amenazar en dos ocasiones con irse del bloque; un camino que luego eligió, donde también sumó a la cordobesa Alejandra Vigo, esposa de José Schiaretti.
A 18 días de las elecciones PASO, la posibilidad de una sesión, clave para la aprobación de 75 pliegos judiciales, atraviesa su cuenta regresiva.