Claudia Bernazza. “La democracia goza de una muy buena fama”

LA CALLE en la cobertura de su charla. “Este sistema funciona como un ariete contra los autoritarismos”, señaló Bernazza.

La docente e ingeniera agrónoma, miembro de la Comisión Directiva del Instituto Patria, llegó para brindar una conferencia en el marco de los 40 años del actual sistema de gobierno. La ex diputada nacional señaló: “Como la entendemos en el peronismo, la democracia suele incomodar”.

En su visita a Concepción del Uruguay, la ingeniera agrónoma, docente, doctora en Ciencias Sociales y diputada nacional (con mandato cumplido), Claudia Bernazza, disertó anoche en el auditorio Arturo Umberto Illia. Lo hizo con una charla, declarada de interés municipal, sobre ‘Democracia, política y gobierno’, en el marco de un trabajo articulado entre el Instituto Patria, de la que ella es miembro, y la Municipalidad local, de las actividades alusivas a los 40 años de democracia en la Argentina, los 240 de la fundación de Concepción del Uruguay, los 170 de la Constitución Nacional y los 150 de la creación de la Municipalidad local. En este marco, la presidenta del Concejo Deliberante, Viviana Sansoni, dio las palabras de bienvenida y puso de relieve el hecho de organizar este tipo de espacios de debate y reflexión como comunidad con una mirada positiva y hacia el futuro, especialmente en este 2023, año electoral en el que los argentinos decidirán el modelo de país. A su turno, Irina Asrilevich, quien trabajó en la organización, resaltó la gran convocatoria en este tema y sobre el arte de hacer política y mirar hacia adelante para tener.



El concepto
Tras la entrega de presentes (un microfilme con la primera página de la Constitución original y del libro de la historia de Concepción del Uruguay) y la ordenanza con la declaración de interés municipal, Bernazza comenzó su exposición -ante una sala a pleno con autoridades locales y departamentales y vecinos de ésta y otras localidades- por el concepto de democracia y se preguntó: “¿Qué pasa con el término democracia? Está muy bien visto y goza de una muy buena fama. Es una palabra no discutida y que, además de haberse afianzado en la recuperación democrática, tenía su bagaje de buena fama a lo largo de todo el siglo XX. A pesar de la acordada de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN), que en 1930 convalidó a un gobierno de facto y dio origen así a ese concepto, y de los constantes golpes de estado sucedidos en la región y en la Argentina, la democracia funciona como un ariete contra los autoritarismos. Pero: ¿qué nos pasa a los peronistas? Parece que democracia no es una palabra para nosotros sino de otras fuerzas partidarias ‘más civilizadas’. De hecho, la fuerza que enfrentó al general (Juan Domingo) Perón, en su primera disputa electoral, se llamaba Unión Democrática, contra el tirano que, luego, será el tirano depuesto y prófugo”. “A pesar del esfuerzo enorme y de la estrategia elegida por Perón frente a sus compañeros de armas, cuando en la noche de aquel 17 de octubre en la que se lo eligió como el conductor de los trabajadores y trabajadoras de esta Nación, les aclaró que él asumiría el poder con elecciones democráticas. Porque él sabía de este problema y de la fama que tenía no solo el partido sino todo lo que él pudiera hacer en función de su origen militar. Entonces, pidió pasar por las urnas y triunfó; y, a pesar de ese gesto fundante del peronismo, la prensa prolija, blanca y neutral no asoció peronismo con democracia. Y cada vez que hemos asumido un gobierno lo hemos hecho bajo los resortes de la democracia (electores o de gestión de crisis como ocurrió en 2001 con la sucesión de presidentes). ¿Qué pasa con esto? ¿Cuál es la urticaria y la distancia que ponen entre democracia y peronismo? Mientas la primera sea el cumplimiento de las reglas formales y declaraciones de derechos, estamos todos de acuerdo. Cuando la democracia tiene la vocación de realizarse, de romper ‘algunos huevos para hacer tortilla’; o sea, cuando la democracia trata de ser tal a partir de un proyecto político, las cosas ahí se complican. La prueba más fehaciente la tuvimos cuando el peronismo intentó una reforma constitucional con muchísimos institutos nuevos -entre ellos el de la función social de la propiedad privada y declara todos los derechos del trabajo, además se hace de los recursos inalienables de la Nación como estratégicos-, con esa democracia los poderes reales no quisieron jugar. Mientras era formal, estaba todo bien”, dijo.
Bernazza señaló que “como bien dijo Dora Barrancos en una charla en el Instituto Patria, evaporaron esa Constitución, la desaparecieron, no tenía que quedar ni rastros: apenas el artículo 14 bis por presión de los sindicatos. Todo lo demás debía evaporarse y, de hecho, no está entre los antecedentes nombrados por la reforma constitucional de 1994 con el oprobio de que la placa, que está en el portón principal del Congreso, a esta Constitución no se la nombra. Entonces, cuando la democracia tiene la vocación de hacerse real, de declamar derechos y busca que éstos se ejerzan, empieza a incomodar. Y, por lo tanto, la democracia, tal como la entiende el peronismo, es una democracia que incomoda”.

La especialista, miembro de la conducción del Instituto Patria, disertó en la ciudad.