La foto del día

Un niño juega en uno de los tres trampolines públicos de Alexandra, un suburbio a 15km de Johannesburgo, la capital industrial de Sudáfrica. Johannesburgo es una metrópoli moderna, salpicada de árboles exóticos que la han convertido en el bosque urbano artificial más grande del mundo. Los jacarandás que forman un arco violeta en torno de los antiguos barrios blancos, son una postal de la ciudad más rica del país. A su lado, “Alex” es completamente diferente. Un municipio creado en 1912 para 70.000 personas, donde se hacinan hoy más de 750.000. Desde la derogación del Apartheid, que restringía el movimiento de los ciudadanos negros, aumentó exponencialmente su población en busca de oportunidades en su próspera vecina. Esto ha resultado en una mezcla de violencia, colapso de la infraestructura y una nueva forma de opresión: la de los propietarios pobres sobre sus más empobrecidos inquilinos.