Alfredo Serrano
La capacidad predictiva de las encuestas políticas suele ponerse en cuestión. Un informe analítico realizado por el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) sobre el nivel de exactitud de las encuestas en la región a partir del estudio de los recientes sondeos en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, México y Uruguay, arroja algunas conclusiones interesantes. Las encuestas estimaron correctamente el sentido de los resultados en la gran mayoría de las elecciones. Además, buena parte de las diferencias con los resultados electorales se encuentran comprendidos dentro de un margen de error de +/-3 puntos. Es muy interesante estimar en base a una media móvil semanal, siempre y cuando exista información suficiente para ello. En los países analizados se observa una gran disparidad en las limitaciones temporales que establece la ley para la realización y/o difusión de sondeos de intención de voto previo a una elección presidencial. Esto siempre hay que tenerlo en cuenta a la hora de evaluar su capacidad de predicción en base a la información disponible. Una porción no desdeñable del electorado define su voto en las semanas o días previos a la cita electoral, de manera que cuanto más extensa es la veda, menor capacidad tienen los sondeos para capturar las preferencias de este segmento del electorado. En la elección de Argentina en 2019, la mayor parte de las encuestadoras pronosticaron una victoria de Alberto Fernández más amplia que la que efectivamente se produjo. La diferencia concedida por el promedio de las encuestas al candidato Fernández por sobre el candidato Macri (19%) fue considerablemente mayor de la que luego se verificó en el escrutinio (8%). Tan solo dos meses antes, para las elecciones PASO se había dado una situación inversa. Numerosas encuestadoras habían pronosticado un resultado ajustado entre Fernández y Macri, pero finalmente la diferencia fue de más de 15 puntos en favor de Fernández. Esto hace suponer que los mecanismos de calibración de las muestras fallaron: quizás intentando corregir dicho error previo muchas encuestadoras se quedaron con la foto de las PASO y no supieron captar el crecimiento de Macri, o que se trataría de un “voto vergüenza” por parte de los votantes de Macri luego de la derrota en las PASO. La cercanía entre el trabajo de campo de las encuestas y la fecha de la elección es un factor clave en la precisión de la estimación.