Por Alfredo Serrano
El 29 de mayo, el presidente Nicolás Maduro expresó la intención de unirse al bloque de los Brics, conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, fundado en el año 2014. Los Brics representan el 25% del PIB mundial. Concentran el 16% del comercio global, 42% de la población mundial y el 20% de la inversión mundial. Una adhesión de Venezuela profundizaría el comercio con los miembros y países asiático. En materia energética, los Brics controlan el 8.7% de las reservas mundiales de petróleo. Si se une Venezuela, controlarían el 26.2%. Si se suman Arabia Saudita e Irán sería el 35.3%. En gas, pasarían del 25.2% al 28.6%. Con Venezuela los Brics serían una potencia petrolera. Uno de los problemas de este país es la alta dependencia del petróleo. Unirse e a los Brics, puede contribuir a diversificar la economía venezolana en agricultura y medicinas de la India. Con la conformación del Banco de los Brics, dirigido por Dilma Rousseff, Venezuela puede hacer frente al bloqueo económico impuesto por EE.UU. y acceder a nuevas formas de financiamiento. Implica ampliar la relación con países que están por fuera del sistema de la Sociedad para las Comunicaciones Interbancarias y Financieras Mundiales (Swift). La alternativa es el Cross-Border Interbank Payment System (CIPS), creado por China desde 2015 y utilizado por los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean). Los Bancos centrales de Rusia y Venezuela ya trabajan en un sistema alterno al Swift, por lo que la vía alternativa tiene claros avances. Los Brics, a su vez, tienen una estrecha relación con otros esquemas de integración con los que comparten miembros, destacan Mercosur, Celac y ALBA en América Latina; en Asia, Asean, Unión Económica de Eurasia, la Asociación Económica Integral Regional y la OPEP. Sin embargo, la adhesión de Venezuela a los Brics puede aumentar las tensiones con EE.UU., por ejemplo: más sanciones, guerra híbrida, desestabilización política y económica y presiones en foros internacionales. También puede ser leído como el avance de China y Rusia en la región, pues según las estrategias de seguridad estadounidenses. No obstante, EE.UU. seguirá demandando hidrocarburos de Venezuela. La adhesión a los Brics puede devolver a Venezuela legitimidad en el ámbito diplomático, luego de décadas de cercamiento y desconocimiento de parte de varios países de la región. Asimismo, puede generar tensiones en espacios de integración como la Celac y la Unasur.