Los recolectores de miel tradicional cosechan miel silvestre en Sundarbans, el bosque de manglares más grande del mundo, en el delta del río Ganges. Extendiéndose a lo largo de la costa de la India y Bangladesh, este complejo laberinto de manglares y vías fluviales marca el área donde la tierra se encuentra con el mar. También es uno de los mayores refugios del tigre real de Bengala, en peligro de extinción. La vida silvestre es el mejor indicador del equilibrio y la salud de este ecosistema único, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987. Sin embargo, desde entonces su situación ambiental se ha ido deteriorando y ahora se está destruyendo más rápido que cualquier otro ecosistema en la Tierra. Muchos agricultores se han visto forzados a abandonar las islas y a buscar trabajo en otro lugar por el aumento en el nivel del mar y la penetración del agua salada en los campos.









