Gustavo Bordet anunció el jueves pasado la concordancia de los calendarios electorales, Las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) se efectuarán el 13 de agosto y las generales el 22 de octubre. Las repercusiones en la provincia, el contexto económico y el escenario político nacional.
Por Mariano Osuna
Como anticipó LA CALLE, el 27 de abril fue la fecha cúlmine para la definición del desdoblamiento de las votaciones nacionales y provinciales. Durante el mediodía de esa jornada, el gobernador Gustavo Bordet comunicó en twitter la definición tomada, luego de horas intensas de debates y reuniones. “En el marco de la Ley votada por amplia mayoría, como gobernador tengo la facultad y la responsabilidad de convocar a elecciones en la provincia. Por eso, quiero anunciar que los comicios nacionales y provinciales serán simultáneos: PASO el 13/8 y generales el 22/10”, afirmó el Mandatario.
Actualmente sólo Buenos Aires, Capital Federal y Catamarca han optado por cronogramas concomitantes, con la posibilidad que se sume Santa Cruz a ese grupo de provincias. Aunque nunca fue la idea original en la oficina estelar de Casa Gris, siempre estuvo entre las opciones principales hacia la determinación de las reglas de juego y de la estrategia electoral. Las mutaciones del complejo contexto internacional del último año, atravesado por la salida de la pandemia sanitaria, la guerra entre Rusia y Ucrania, y un proceso inflacionario mundial, además de las características económicas, sociales y políticas nacionales, fueron significativas para la decisión electoral de Entre Ríos. Respecto a esas singularidades propias, se encuentran las consecuencias del endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que condiciona las decisiones políticas sobre la economía; los efectos de la sequía; las corridas cambiarias; la inflación y la incapacidad de recomposición del poder adquisitivo de las personas; y la discusión interna de la coalición gobernante sobre su dinámica, su agenda y sus liderazgos.
Un poco de historia
La aprobación de la Ley Nº10615 en 2018, que modificó las normativas Nº9659 y Nº10.357, estableció que el Gobierno provincial puede elegir un calendario electoral desdoblado del cronograma nacional. Aquella legislación fijó las PASO y las generales para el segundo domingo de abril y el segundo domingo de junio. El 10 de diciembre de ese año, con los decretos Nº4312 y Nº4313, Bordet formalizó la convocatoria a elecciones separadas, con el propósito de provincializar el debate político, resistir a la polarización nacional y concentrar la campaña en la imagen del Mandatario, que iba por su reelección. El resultado de esa estrategia es conocido, donde el peronismo retuvo la gobernación con el 57,43% (436.452) de los votos.
Dos años después, la derrota de los comicios de medio término, trajo debates sobre la importancia de la participación de internas, la demorada reforma de la carta orgánica del Partido Justicialista (PJ), y la incorporación de las minorías. La táctica opositora, con una contienda competitiva entre los actuales legisladores nacionales Rogelio Frigerio y Pedro Galimberti, propició diferentes elementos para su evaluación. Algo similar había ocurrido en 2019, en Concepción del Uruguay, cuando siete candidatos/as se enfrentaron en las Primarias. Con estos antecedentes, durante 2022, hubo gestos y declaraciones de modificaciones de las reglas de juego, en una alternativa que se explicaba por las dificultades del peronismo entrerriano y por un tablero nacional que arrojaba peores incertidumbres.
Fortalezas y debilidades
Pese a esas discusiones post 2021, la estrategia ideal de Casa Gris siempre fue el desdoblamiento con una lista de consenso. Con expectativas sobre esa posibilidad, en diciembre pasado, ambas cámaras del Poder Legislativo provincial sancionaron una reforma electoral. El texto final, aprobado con el acompañamiento de diputados y senadores opositores, pospuso las fechas de una hipotética votación conjunta de las PASO para el 30 de julio y de las generales para el 24 de septiembre. Como se describió en otras columnas de Punto y Seguido, esa decisión estuvo vinculada con la designación de Sergio Massa como ministro de Economía, las expectativas sobre distintas medidas económicas que estipulaban sus primeros resultados para fines de abril, y las propias necesidades del peronismo entrerriano para su ordenamiento.
El transcurso de los primeros meses del 2023 no dio los frutos esperados, especialmente sobre la situación económica, la inflación y los ingresos de las familias. No obstante, en el análisis de las ventajas y desventajas pesaron otros elementos que inclinaron la balanza a favor de la simultaneidad de los comicios. Entre las valoraciones positivas aparece la propia configuración de la boleta, en una votación conjunta, donde la mayor visibilidad, dentro del cuarto oscuro, se encuentra en las categorías por la presidencia y la intendencia, dejando en un rol secundario a la papeleta con el binomio para la gobernación y vicegobernación.
Entre las ventajas toma relevancia la posible candidatura del actual Mandatario como diputado nacional, que también contempla una posición de exposición significativa en la lista, ya que está ubicada en segunda posición. Esa decisión rompería con una tradición de los últimos dos gobernadores justicialistas, Jorge Busti y Sergio Urribarri, que optaron, luego de sus mandatos, por una postulación como legislador provincial. Esa determinación además puede ayudar a la conformación del consenso, ya que una candidatura al Congreso nacional libera un lugar trascendente como la presidencia de la Cámara de Diputados de Entre Ríos.
Con el ojo puesto en el tablero nacional, la concomitancia de los comicios favorece la disputa de Javier Milei y Juntos por el Cambio por un electorado diverso, pero con puntos en común. Sin el libertario en el cuarto oscuro, ninguno de sus posibles referentes para la candidatura a la gobernación logra traccionar ni la cuarta parte de sus votos, mientras que con su figura en la boleta la posibilidad de arrastre es otra. De igual modo, también allí surge la discusión interna entre los presidenciables opositores, principalmente el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el armado de sus respectivas estructuras provinciales. También hay un guiño al devenir del Frente de Todos, en un contexto de renunciamiento a la reelección de Alberto Fernández y de rechazo de una candidatura por parte de Cristina Fernández de Kirchner, donde afloran otros nombres como el ministro Sergio Massa y el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof.
Sobre las desventajas de un escenario electoral conjunto, la principal variable es la mencionada polarización nacional, que tiene en sus últimas encuestas una emergente radiografía de tercios, con un crecimiento sostenido de Milei, que compite con el electorado de Juntos por el Cambio, pero también penetra en votantes peronistas. El arrastre nacional de la campaña pone su mirada crucial en los resultados de la economía, que vivió en marzo una disparada del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y que sufrió en los últimos 7 días una corrida bancaria que llevó a la intervención del Banco Central para detener la escalada del dólar.
¿Qué dijeron los precandidatos?
“Apoyamos totalmente la decisión de Gustavo Bordet. Unificar el calendario electoral es una decisión que apunta a cuidar los recursos públicos en un momento económicamente difícil, y sobre todo a respetar el tiempo de los entrerrianos, que hoy tienen su atención puesta en otras cosas”, expresó el intendente de Paraná, Adán Bahl, que es el candidato elegido por Bordet para el sillón principal de Casa Gris.
“Apoyamos la decisión del Gobernador Gustavo Bordet respecto al calendario electoral unificado. Es importante fomentar el voto maduro y a conciencia e interpretar la realidad del votante”, afirmó el intendente de Concordia, Enrique Cresto, que es el nombre que más resiste la hipótesis de fórmula de unidad. “Esta decisión marca un punto de equilibrio: la gente no tiene que ir a votar varias veces, la campaña es más corta y prioriza la gestión, se pone en valor la importancia de debatir los proyectos locales y el rumbo de Entre Ríos en un modelo de país más justo y solidario”, agregó el dirigente que fue candidato a vicegobernador en 2007 por fuera del partido y que encabezó la lista de legisladores en 2021.
“Acompaño la definición del gobernador Gustavo Bordet y su convocatoria al debate amplio y plural sobre el país y la provincia que queremos. A 40 años del retorno de la democracia sabemos que el mejor modo de consolidarla es promoviendo la participación y fortaleciendo las instituciones”, explicó la vicegobernadora Laura Stratta, que también estuvo entre los nombres estelares del radar del actual Mandatario.
“Gualeguaychú apoya y valora la decisión de unificar el calendario electoral con la elección de cargos nacionales en agosto y octubre. Esta definición además de cuidar los fondos públicos, permite que el pueblo entrerriano sea protagonista y elija cómo quiere vivir”, precisó el intendente de Gualeguaychú, Martín Piaggio. Otro ex intendente de la ciudad del carnaval, y actual secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Juan Bahillo, manifestó que “es un momento en donde la discusión de qué provincia queremos debe ser amplia y abierta a toda la sociedad”, y remarcó que no tiene dudas “que la propuesta que presentaremos a las y los entrerrianos será garantía de seguir mejorando su vida”.
En la vereda opositora, el ex ministro del interior, Rogelio Frigerio, advirtió que se encuentran “dispuestos a apostar por un cambio, no importa la fecha. Porque estamos para más, estamos trabajando en un plan de desarrollo y transformación que genere las oportunidades que los entrerrianos nos merecemos”. Por su parte, el intendente con licencia de Chajarí, Pedro Galimberti, argumentó que la decisión de Bordet “es una muestra de sentido común, en un contexto difícil para el país y la provincia”.
Otras dos decisiones
Con el calendario confirmado, la ciudadanía entrerriana irá dos veces a las urnas, con la posibilidad de una tercera votación en caso de segunda vuelta presidencial, que está estipulada para el 19 de noviembre. En ese camino de definiciones, el gobernador debe resolver el cronograma electoral para la renovación de las autoridades del PJ, que tiene como fecha el 25 de junio, un día después del plazo fijado para la presentación de las listas y sus candidatos para las PASO. A su vez, también se esperan resoluciones sobre la estrategia elegida respecto a la presentación de su lista de unidad y la confirmación de Adán Bahl, como su candidato a la gobernación. Habrá que ver cuál es el alcance de acuerdos que tiene esa nómina y cuáles son las reacciones de dirigentes con aspiraciones electorales, como Cresto, Piaggio y Urribarri.










