Vista de un complejo de departamentos en construcción en Foshán, en la provincia china de Guangdong. El edificio con la forma de un enorme código QR albergará 2.004 viviendas y se espera que traiga nueva vida y espacios creativos, con un diseño destinado a combinar la arquitectura moderna y tradicional. Es que Foshán, ubicada a 150km al sur de Hong Kong, tiene una larga historia que se remonta a unos 5.000 años y una merecida fama por sus construcciones en tejas muy elaboradas y templos de intrincadas columnas de madera sin un solo clavo, por lo que el gobierno busca mantener su fisonomía. En las últimas décadas proliferaron torres vanguardistas y rascacielos para responder a la demanda habitacional de una población de 7,3 millones de habitantes que sigue creciendo -pese a las normas de control de natalidad- por la migración interna de las zonas rurales hacia las grandes urbes.









