Editorial… Realidad Aumentada

Firmas de lujo como Cartier, Luis Vuiton, Dior y Tiffany han comenzado a utilizar la tecnología de Realidad Aumentada (RA) en colaboración con Snapchat para promocionar algunos de sus productos entre los jóvenes. Estas marcas apuntan en especial a la Generación Z (los nacidos entre 1996 y 2010) para que inviertan en objetos tales como relojes, carteras o pulseras, probándoselos mediante una experiencia virtual. Por ejemplo, el reloj Cartier “Tank” cuesta 2.790 dólares y el brazalete Tiffany “Lock” más barato tiene un precio de 6.900 dólares. Parece obvio que para la mayoría de los jóvenes son cifras siderales con las que ni siquiera pueden soñar en gastar. Pero de eso se trata, de soñar, de estimular su anhelo y crear una necesidad que no podrán satisfacer, al menos por ahora. Estas marcas están aprovechando la comunidad de Snapchat, mayoritariamente usada por adolescentes y menores de 25 años, para hacer que “el mundo sea un poco más interactivo y divertido”, afirmó Geoffrey Perez, director del segmento de lujo en esta la red social. La experiencia consta de un filtro de Realidad Aumentada que le permite al usuario probarse estos objetos y ver cómo brillan los diamantes sobre sus muñecas, o cómo luce con cierta prenda mientras camina por una alfombra roja reservada para las estrellas del mundo real (si vale la expresión).
Pero no es un juego inocente, algunos estudios han demostrado que la RA afecta las decisiones de compra. Parece haber dos elementos que provocan el deseo de comprar un producto después de encontrarlo en RA: la interactividad y las experiencias virtuales. Los miembros de la Generación Z no quieren ver un producto mostrado en un anuncio, quieren interactuar con él como si estuvieran frente al mostrador de la tienda. Es un rasgo posiblemente inspirado en la cultura de los videojuegos con la que han crecido. La RA cumple con ese deseo y fomenta una intención de compra. Esto no significa que vayan a comprar el artículo de inmediato, pero sí pueden compartir la imagen con amigos y familiares para saber su opinión. Si la experiencia virtual resulta memorable, los consumidores de la Generación Z tomarán nota para comprar ese producto en el futuro. Según consultoras internacionales especializadas en el consumo, la Generación Z están comprando sus primeros objetos de lujo antes que otras generaciones: a los 15 años, es decir, 5 años antes que los millennials.