Una familia pasa junto a vehículos militares rusos destruidos que se exhiben en el centro de Kiev. Para elevar la moral del pueblo ucraniano, y de paso ridiculizar la supuesta fortaleza rusa, el gobierno de Zelenski desplegó una columna de trofeos de guerra en las calles de la capital del país donde los ciudadanos se toman selfies y celebran los datos oficiales de la contienda. Según el Estado Mayor ucraniano, sus fuerzas armadas han destruido 1.768 carros de combate, 932 sistemas de artillería, 259 lanzacohetes, 223 aviones, 190 helicópteros, 15 embarcaciones y 736 drones rusos desde el inicio de las hostilidades, el 24 febrero de 2022. La guerra de la propaganda se sigue librando en paralelo a la furia de las bombas. El FMI aprobó el viernes un crédito 15.600 millones de dólares para Ucrania, que lo celebró como una victoria estratégica. Mientras tanto, es inminente la caída de la ciudad de Bajmut en manos de Rusia.









