Hojas Sueltas… Jóvenes y desempleadas

Cecilia Alemany (*)

En Argentina, las mujeres menores de 29 años tienen una tasa de desempleo tres veces mayor que las que tienen entre 30 y 64 años, y este escenario se agrava por la carga de cuidados de hermanas/os, hijas/os menores, familiares cursando enfermedades o personas adultas mayores o con discapacidad. Las niñas se enfrentan a barreras en la escuela, en sus familias y comunidades, que, desde temprana edad, les impiden desarrollar todo su potencial. A los 9 años, las niñas ya creen que son peores en matemáticas que los niños -un 11% versus el 20% de los niños-, y entre los 6 y los 8 años, 9 de cada 10 niñas asocian la ingeniería con características masculinas. Esta herencia del pasado se mantiene a través de estereotipos tradicionales de género que se siguen reforzando, muchas veces, de forma inconsciente y que colocan a las niñas, adolescentes y mujeres a cargo del cuidado y en roles secundarios en los estudios, el trabajo y la economía. Este obstáculo limita su potencial en los sectores más intensivos en tecnología, ciencias y matemáticas, dificulta su permanencia en el sistema educativo, su acceso a la formación profesional y las aleja de las perspectivas de acceder a trabajo decente, los empleos del futuro en la era digital y de tener autonomía económica. Para lograr las tres autonomías (física, económica y política) de las mujeres jóvenes, es fundamental impulsar iniciativas educativas, de formación profesional y de inserción laboral en los sectores más competitivos o intensivos en tecnología. Las mujeres que viven en el 20% de los hogares más pobres en Argentina, hoy dedican más de 8 horas al día a los cuidados. Estas mujeres enfrentan la pobreza monetaria y de tiempo y por ello, tienen más probabilidades de seguir en el desempleo. Los cuidados no son una responsabilidad de las mujeres, y llamamos a su redistribución, pero, en los hogares monomarentales, que están sobrerrepresentados entre los más pobres, no tienen con quien redistribuir. Desde ONU Mujeres abogamos por la creación de sistemas nacionales integrales de cuidados. Ante el alto desempleo de las mujeres jóvenes, como parte de la conformación de sistemas de cuidados con vocación universal, en el corto plazo es prioritario ampliar los servicios de cuidados para hijos e hijas de madres adolescentes y jóvenes y de madres de hogares monomarentales.



(*) Directora Regional Adjunta de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe.