Yo digo… El linaje endogámico judicial

Por Néstor Belini

La presidenta del Superior Tribunal de Justicia (STJ), Susana Medina, volvió a trazar un techo muy alto por la calidad de los objetivos propuestos por el Poder judicial entrerriano, al inaugurar este viernes el Año Judicial 2023.
En el acto estuvieron presentes el gobernador, Gustavo Bordet; el vicepresidente del STJ, Daniel Carubia; y los vocales del Alto Cuerpo, Germán Carlomagno, Claudia Mizawak, Miguel Ángel Giorgio, Martín Carbonell, Gisela Schumacher, Jorge Pirovani, y Leonardo Portela.
Medina se mostró descontracturada mientras leía y repasaba los números de 2022. Al momento de las conclusiones, reiteró objetivos planteados para el ciclo anterior y delineó los nuevos. Entre los primeros, reafirmó la política de un servicio de Justicia de puertas abiertas y el uso, por parte de magistrados y magistradas, de un lenguaje claro y de fácil lectura para los ciudadanos y ciudadanas. En este sentido, manifestó: «Durante 2023 vamos a profundizar estos conceptos y relaciones institucionales para garantizar el acceso a la justicia de toda la ciudadanía y no dejar a nadie atrás sin respuesta. Creemos en una nueva judicatura con conciencia funcional: pensar en la igualdad, construir con inteligencia e innovar para el cambio».
Medina volvió a destacar el recurso humano del Poder Judicial. Lo hizo cuando pidió aplausos para los representantes de las distintas jurisdicciones que llegaron a Paraná y cuando llegó el turno del homenaje a los empleados judiciales que fallecieron durante 2022. Al terminar de recordar a cada uno con nombre y apellido y cargo, tuvo un momento de quiebre emocional.
En otro tramo del discurso valoró la labor de los trabajadores judiciales. Fue cuando resaltó que «lo mencionado fue el resultado de un trabajo integrado e interdisciplinario de los 2.690 agentes que tiene el Poder Judicial entrerriano, que con verdadero compromiso y vocación de servicio cumplieron con su deber más allá de las exigencias propias de la función, con sensibilidad y convicción”. Resaltó en ese punto que esto se logró, gracias a la “excelente relación institucional” con los otros poderes del Estado, con los que logramos trabajar en un ambiente de armonía, cordialidad, respeto y con verdadero espíritu republicano».



Construcción
También tuvo lo que se puede entender como un guiño a la Legislatura, y un claro reconocimiento al Poder Ejecutivo. Ambos se pueden leer como una definición respecto a que el servicio de Justicia y su optimización en beneficio de la sociedad, es una construcción colectiva. El guiño a la Legislatura con la frase: “Buenas leyes y buenos jueces son la combinación necesaria para lograr una gestión judicial de calidad”, y el reconocimiento al «acompañamiento del Poder Ejecutivo» que aportó los recursos necesarios, a través de refuerzos presupuestarios, se pueden entender como la convicción de que el servicio de Justicia es una construcción republicana.

Deber
Entre otras definiciones que dejó el discurso de apertura, Medina sostuvo que “el derecho de los demás es nuestro deber, por eso queremos construir desde el diálogo y la interacción, y contribuir al buen funcionamiento del Poder que integramos. Se trata de pasar de un círculo vicioso a un círculo virtuoso que beneficie a la gente, que es la destinataria de nuestras acciones y de nuestras resoluciones, sin olvidar que somos también potenciales justiciables”. También expresó que “el derecho y la judicatura no deberían funcionar así, porque del otro lado está la gente”, cuando previamente había llamado a “construir desde la moderación, la sensatez, el respeto y la prudencia, dejando de lado los egos y los intereses personales o sectarios”.

Doble responsabilidad
Tras repasar con números de lo hecho el año pasado, la presidenta del STJ resaltó que “durante el 2022, bajo la consigna de una justicia de puertas abiertas y cercana a la gente, trabajamos con el objetivo de promover, garantizar y consolidar derechos, robusteciendo el acceso a la justicia desde la gestión, conscientes que el derecho de los demás es nuestro deber”.
En materia institucional, Medina enumeró que «el STJ realizó 41 reuniones de Acuerdos Generales y cuatro Acuerdos Especiales, en las 18 circunscripciones judiciales de la provincia recorriendo más de 14.000 Km entre febrero y diciembre del año pasado. Asimismo, recordó que los «jueces y juezas somos doblemente responsables, por nosotros mismos y por los demás, pero sobre todo por los que menos tienen, por los que sufren, por los más vulnerables, por aquellos que muchas veces no tienen más que su propia existencia, su propia vida, y la ponen ni más ni menos que en nuestras manos para resolver sus más elementales derechos humanos”.