Arturo Brooks
El “Argentinisches Tageblatt”, el diario alemán de Buenos Aires fundado en 1889, acaba de salir por última vez a la calle y cierra su versión impresa después de 133 años y 32.432 ediciones. Como siempre, sigue su versión digital que ya existe hace años. Alguien tendría que escribir un día la historia de los periódicos en otros idiomas del país.
Había dos diarios en alemán en Buenos Aires. El otro era más antiguo, el “Deutsche La Plata Zeitung”, que fue cerrado por filo nazi el 27 de marzo de 1945 cuando el gobierno de Edelmiro Farrel le declaró la guerra a Alemania. Fue de la familia Tjarks, pero estaba vinculado estrechamente a la Embajada alemana. “El Tageblatt” es propiedad desde su fundación de la familia Alemann (suizos), que eran liberales anti Hitler. El fundador, Johann Alemann, había trabajado en el Zeitung. Los alemanes del Volga también tuvieron su periódico en Entre Ríos. Fue el semanario “Argentinischer Volksfreund”, el más importante de los distribuidos por su comunidad. Los comienzos de este periódico están relacionados con cinco misioneros de la Congregación del Verbo Divino, con fuerte presencia en la actualidad en Diamante y Crespo, quienes llegaron el 25 de diciembre de 1894 a Buenos Aires con una imprenta, con tipos, papel, y tinta. El “Argentinischer Volksfreund” se publicó por primera vez el 11 de abril de 1895. Su director fue el padre Arnoldo Janssen, quien es recordado en Diamante con una calle a su nombre que pasa justo por el edificio de la Escuela Santa María, una de sus más destacadas obras. De las cuatro páginas con las que comenzó, con el tiempo llegó a publicar 48. Esto se debió a que, si bien sus principales lectores eran los pobladores de las colonias distribuidas en Entre Ríos, como Crespo o Ramírez, con el paso de los años llegó a distribuirse también entre los alemanes del Volga que residían en La Pampa, Chaco y Misiones. El “Argentinischer Volksfreund” no fue la única publicación de los alemanes del Volga. La colectividad editó también “El Semanario”, “La Revista del Hogar” (en castellano entre 1900 y 1940), “El Joven Misionero”, “Stadt Gottes” (publicación que provenía de la casa central de la congregación en Holanda) y “Reflector” (de contenido educativo). Esta última fue la que continuó la tarea social después de 1960, cuando el “Argentinischer Volksfreund” dejó de publicarse.










