La foto del día

Un hombre ejecuta un salto BASE desde la Torre Menara Kuala Lumpur, de 300 metros de altura. El nombre de este arriesgado deporte se deriva de las iniciales de Building (edificio), Antennae (antena o torre), Span (puente) y Earth (tierra, montaña o acantilado). A 160 kilómetros por hora, el saltador cae al vacío en apenas 5 segundos, sin saber si en el último momento logrará abrir el paracaídas que lo salvará de la muerte. Malasia es uno de los contados países en que este deporte extremo no sólo no está prohibido, sino que se lo fomenta como atractivo turístico y como una etapa oficial para obtener el registro que concede la Asociación Internacional BASE, con sede en Estados Unidos desde 1980. Cada saltador debe acreditar dos años como mínimo de practicante y haberse lanzado 120 veces utilizando, al menos una vez, cada una de las cuatro plataformas obligatorias.