La incertidumbre sobre la economía desplaza el desdoblamiento de las elecciones en Entre Ríos

Precios Justos tiene un cálculo cronométrico con las aspiraciones electorales de Massa y la reorganización del oficialismo.

El análisis de la mesa chica del oficialismo provincial reconoce que los resultados de la gestión económica de Sergio Massa obligan a retrasar el calendario electoral. Sin desdoblamiento y con la irresolución del escenario nacional, la principal incógnita es la decisión entre internas abiertas o candidatura única.

Por Mariano Osuna 



“La economía terminará ordenando la discusión interna del Frente de Todos y resolverá los nombres para la disputa del año que viene”, es la máxima que se repite en las voces de los sectores mayoritarios que conforman la coalición gobernante. Descartada la posibilidad sobre la suspensión de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), el oficialismo nacional concentra su energía en el desenlace de la economía, que tiene como plazo final el mes de marzo de 2023. Son 140 días definitivos para que la calma macroeconómica y el crecimiento de la economía signifique también una desaceleración del proceso inflacionario y una recomposición sustancial del poder adquisitivo.

Contexto nacional

Alberto Fernández inició el jueves pasado una gira internacional, que tuvo su primera parada en la quinta edición del Foro por la Paz, realizado en París, donde compartió agenda con su par francés Emmanuel Macron. Durante la jornada de hoy, el Mandatario viaja hacia la isla de Bali, en Indonesia, para participar el día martes de la cumbre de líderes del G20, donde se esperan además reuniones bilaterales con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), kristalina Georgieva, y con el presidente de la República Popular de China, Xi Jinping. En simultáneo, el ministro de Economía lanza y agiliza distintas medidas, mientras espera el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer el martes a la tarde. Hace dos días, Massa lanzó en el Centro Cultural Kirchner el programa Precios Justos, que se trata de un acuerdo del Gobierno nacional y 114 firmas de supermercados, distribuidores mayoristas y comercios adheridos, respecto a los valores de un listado de 1.700 productos que incluye alimentos, lácteos, bebidas, higiene personal y limpieza. La medida se implementará por 120 días, donde los productos incluidos mantendrán sus precios estables y los que no integran el listado podrán incrementarse en valores que no superen un 4% mensual.

No es casual que la duración de Precios Justos por los próximos cuatro meses mantenga un calendario similar sobre la espera de los frutos económicos para las decisiones electorales y la reorganización del oficialismo. La llegada del tigrense dio conducción a una política económica atravesada por el descontrol de importaciones, por la fuga de dólares, por la debilidad de las reservas, por los desacoples de la economía bimonetaria y el tipo de cambio, por la problemática de la inflación y por el endeudamiento estructural y las dependencias que eso conlleva con el FMI. Un abanico de ejes conflictivos que tuvieron su explosión más grave durante los años 2018 y 2019, y que la gestión económica de Martín Guzmán, pandemia mediante, no pudo desactivar.

El nuevo acuerdo de precios, que reemplaza el programa Precios Cuidados, se vincula con otras medidas relacionadas al contexto salarial y el poder adquisitivo, como la cita confirmada para el próximo 22 de noviembre del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, luego de tres meses del último encuentro, con el objetivo de definir el nuevo piso salarial. Además, el Gobierno nacional confirmó el cuarto aumento del año para jubilados y pensionados, enmarcado en la Ley Nº 27.609 de Movilidad, que será del 15,62%, que también incidirá en asignaciones y la Tarjeta Alimentar, sumado a un refuerzo de 10 mil pesos para quienes perciben la mínima y de 7.000 pesos para quienes cobran hasta dos jubilaciones mínimas, por los meses de diciembre, enero y febrero. A la par, se efectúan los acuerdos de las paritarias estatales y privadas, mientras el Ejecutivo anunció un refuerzo alimentario para personas en situación de indigencia y vulnerabilidad, que no son beneficiarios de ningún programa o asistencia del Estado, por un monto de 45 mil pesos, dividido en dos cuotas iguales, donde la primera parte comienza a abonarse mañana lunes.

Definiciones electorales

Las medidas descriptas se relacionan de manera directa con el binomio principal, que ya conceptualizamos, sobre la realidad efectiva del bolsillo y de la mesa de las personas y de las familias, es decir la situación salarial y la inflación, fundamentalmente el precio de los alimentos. Aunque la economía es el factor imprescindible, la situación política es el otro elemento fundamental para cualquier estrategia electoral del oficialismo nacional. La posibilidad de suspensión de las PASO, que venía motorizada por los gobernadores justicialistas y por el Frente Renovador, no tuvo posición unánime dentro del Frente de Todos, lo que terminó enterrando cualquier oportunidad de concretarse, especialmente en el punteo final en la Cámara de Diputados, donde hay empate técnico con Juntos por el Cambio y se requiere del apoyo de bloques minoritarios. Incluso, casi paradójicamente, legisladores riojanos del Frente de Todos retiraron el proyecto presentado para cancelar las Primarias, siendo que su gobernador, Ricardo Quintela, fue uno de los principales impulsores del listado de 10 reclamos realizados previo a la aprobación del Presupuesto 2022, que luego reiteró en una reunión bilateral con el ministro del Interior, Wado de Pedro.

Por estos días, voces de las distintas patas de la coalición afirman que la única solución a la situación política del oficialismo es la constitución de una mesa donde estén representados el kirchnerismo, el Frente Renovador, los gobernadores, la Confederación General del Trabajo (CGT), los movimientos sociales y los partidos aliados. La mayor resistencia proviene del propio Alberto Fernández, ya que entiende que esa estrategia significaría una debilidad en su capacidad de decisión de la administración diaria y una imposición en el desarrollo de la gestión. El resto de las patas integrantes de la alianza están de acuerdo en esa herramienta como forma de resolución de la aporía existente, que ni los cambios ministeriales ni el intento de magnicidio a la Vicepresidenta, lograron unificar ni resolver.

Los deseos de reelección del Mandatario, el operativo clamor hacia la ex Presidenta, y la centralidad ganada por el Ministro de Economía, exponen diversas tácticas en un escenario adverso en el humor social. Si hay una certeza, es que los tiempos apremian para consensuar una dirección política que favorezca la competitividad hacia 2023, en un escenario donde Juntos por el Cambio atraviesa su propia interna pero sin el desgaste de la gestión cotidiana.

Sin desdoblamiento

Como anticipó Punto y Seguido, la columna política de los domingos de LA CALLE, los escenarios provinciales donde gobierna el peronismo dependen de los resultados económicos y del desenredo político nacional. En Entre Ríos, la imposibilidad de reelección de Gustavo Bordet y la situación electoral del oficialismo provincial profundizan las incertidumbres. La tesis principal por estos días ratifica en que no tiene sentido el desdoblamiento de los comicios mientras la apuesta nacional establece plazos para los frutos económicos hacia finales de marzo, 15 días antes de lo previsto para un calendario electoral que elija el desacople de las votaciones, que en esa posibilidad hipotética los comicios deberían efectuarse el segundo domingo de abril y de junio respectivamente. La simultaneidad de las fechas más que una opción termina siendo una necesidad política en un escenario donde la polarización manda y ordena el tablero.

Sin definiciones entre la estrategia de robustecer candidaturas fuertes en municipios, que favorezcan una fórmula única a la gobernación, o listas diversas por la categoría principal que posibiliten una complementariedad que termine instalando el binomio ganador, se filtró en el debate político la discusión sobre la boleta única. “Personalmente pienso que es el mejor sistema”, explicó el Mandatario entrerriano hace unos días, sobre un tema que viene de larga data y que ya tuvo intentos oficialistas para su sanción. A nivel nacional, Juntos por el Cambio, el Interbloque Federal y Provincias Unidas, lograron su aprobación en la Cámara Baja, aunque el proyecto quedó trabado en el Senado de la Nación. No obstante, la oposición provincial ratificó su postura a favor, aunque alertó que no es momento de cambiar las reglas de juego en las puertas de un año electoral. También se filtró allí el debate sobre la Ley de Lemas, que permite que los votos de distintas listas de un mismo frente se acumulen en el recuento final, donde aparecieron las voces del diputado provincial José Cáceres y del intendente de Gualeguaychú, Martín Piaggio.

A esas incógnitas sobre el tablero entrerriano, hay que sumarle la definición respecto a la incorporación de minorías, un reclamo histórico en las bases del peronismo local, que será un dato crucial a la hora de las precandidaturas y la confirmación de los nombres en danza.