Hojas Sueltas… Venganza india

Por Arturo Brooks

Meta, de Mark Zuckerberg, está recortando 11.000 puestos de trabajo, más de uno de cada ocho empleados. Sin embargo, Zuckerberg indicó que planeaba continuar respaldando la apuesta multimillonaria de la compañía por la realidad virtual, diciendo que el proyecto del metaverso era un «área de crecimiento de alta prioridad». En una nota firmada este miércoles, Zuckerberg dijo que Meta había “invertido en exceso” al comienzo de Covid, cuando esperaba que el aumento en la actividad en línea continuara y se acelerara incluso después de que terminara la pandemia de coronavirus. “Desafortunadamente, esto no salió como esperaba”, dijo. “No solo el comercio en línea ha vuelto a las tendencias anteriores, sino que la recesión macroeconómica, el aumento de la competencia y la pérdida de señales publicitarias han provocado que nuestros ingresos sean mucho más bajos. Me equivoqué y asumo la responsabilidad por ello”. Se cree que la referencia a la «pérdida de señal» se relaciona con la larga disputa de Zuckerberg con Apple, que en 2021 limitó la cantidad de datos o «señales» que Facebook podría recopilar de los usuarios de iPhone.
A pesar de las críticas por la escala de su inversión en el proyecto de realidad virtual de la compañía, que ha resultado en más de 10.000 millones de dólares, gastados en investigación y desarrollo cada trimestre, su creador insistió en la nota que la prioridad será el motor de búsqueda de inteligencia artificial, estilo TikTok.
El precio de las acciones de Meta alcanzó su punto máximo en septiembre de 2021, cuando se cotizaron en 379 dólares.
Sin embargo, una serie de revelaciones resultaron catastróficas, como las filtraciones de Frances Haugen, quien demostró que Facebook contribuyó al golpe de estado en Bolivia. Haugen declaró en los tribunales que Zukerberg no hizo nada cuando ella y otros analistas de Facebook alertaron a sus jefes sobre cómo la red social servía para operar el alzamiento político/militar contra Evo Morales que había conseguido en 2019 su reelección, con cientos de miles usuarios falsos que hablaban de fraude, convocando a la insurrección. Incluso su cambio de marca, de Facebook a Meta, no pudo detener la tendencia a la baja, y la compañía experimentó una caída en el precio de las acciones: en enero de 2022 se desplomaron más de un tercio de su valor. Ahora se encuentra por debajo de los 100 dólares, su nivel más bajo desde 2016.