Rusia lanzó una ola masiva de ataques contra ciudades de Ucrania, incluida infraestructura civil clave, en lo que el Kremlin dijo que fue una respuesta al ataque en el puente de Kerch que une Rusia y Crimea ocurrido el sábado último. La ofensiva sobre Kiev fue la primera después varios meses en los que la capital ucraniana no fue atacada, lo que llevó a un retorno relativo a la normalidad en la ciudad. El último ataque a Kiev había sido en junio, pero a diferencia de los ataques anteriores que afectaron principalmente a las afueras de capital, los bombardeos de este lunes tuvieron como objetivo varios edificios públicos y la red eléctrica del centro de la ciudad. Muchos de los lugares alcanzados por misiles de crucero y drones kamikaze se dieron en medio de la hora pico de la mañana y parecen haber sido elegidos para aterrorizar a los ucranianos. La policía informó que al menos 12 personas murieron y 51 resultaron heridas.









