La foto del día

Un grupo de niños realiza la vertical contra los muros del Templo Shaolin, el monasterio de 1.500 años de antigüedad declarado Tesoro Nacional de China, donde nació y se desarrolló el célebre estilo de kung fu. Aislado en las montañas boscosas del oeste de la provincia de Henan, el monasterio fue destruido, saqueado y reconstruido numerosas veces a lo largo de los siglos. Sin embargo, su arquitectura, filosofía y tradición se han mantenido, transmitiéndose de una generación de monjes a la siguiente, basadas en la disciplina, el autocontrol y la armonía, atributos por lo que fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. Pero en el Templo Shaolin nadie confunde patrimonio con nostalgia: hoy estudian niños de 3 años a universitarios de 25, de ambos sexos. Emplea 17.000 personas y el millón de turistas que recibe cada año acceden en modernos telesféricos o en colectivos eléctricos y ecológicos.