Yo digo… Reorganización del gasto en medio de las tensiones

Carlos Heller

Por Carlos Heller

El atentando contra la vicepresidenta ocurrido el jueves pasado constituye, sin lugar a dudas, el tema excluyente en estos momentos. Este hecho supera los límites aceptables para una Argentina democrática.
El recrudecimiento de la avanzada judicial contra Cristina Kirchner se enmarca en un contexto de querer instalar una ofensiva desestabilizadora. Hay sectores que continúan bregando por generar zozobra en la sociedad, especialmente cuando se evidencian signos de recuperación económica. Pero todo ello tiene un costo muy alto para la sociedad en su conjunto.
Como lo expresamos los diputados y las diputadas del Frente de Todos: “Preservar la vida y la paz es imperativo para el desarrollo de la vida humana, la libertad y la democracia”, tan simple y tan importante como eso.
Debe quedar claro que está en juego qué tipo de sociedad se intenta construir y cuál es el nivel de tolerancia que debe existir para que esa sociedad pueda convivir.



Energía y cuentas fiscales
En este difícil contexto que está transitando la Argentina vale la pena mencionar algunos aspectos de la coyuntura económica. Por un lado, la situación energética. Los altos precios internacionales se enfrentan con la reorganización del esquema de subsidios, que busca generar una mayor equidad en las erogaciones del Estado y un uso más racional de los recursos energéticos. La novedad esta semana es la incorporación de aproximadamente 1,1 millón de beneficiarios de la tarifa social que no se habían inscripto en el registro, llegando a ser 6,5 millones en este segmento. Una decisión que refleja el claro objetivo del gobierno: que, más allá del nuevo esquema, continúen recibiendo los subsidios quienes realmente los necesitan.
En materia de eficiencia energética se puede mencionar la alianza entre YPF y Petronas (petrolera estatal de Malasia), una inversión de 40.000 millones de dólares. Esa inversión correrá en partes iguales para las dos empresas, pero YPF será el accionista mayoritario, con el 51%, según trascendió. Junto con el Gasoducto Néstor Kirchner, son dos proyectos que permitirán mejorar la producción y la capacidad de transporte de los recursos de Vaca Muerta.
Otro de los temas que estuvo presente en estos días fue el de la reasignación de partidas presupuestarias. Algunas reflexiones con respecto a ello.
Si bien desde ciertos sectores se intentó instalar la idea de que se estaba efectuando un “ajuste”, la realidad no se condice con esa idea. En primer lugar, cabe aclarar que “la compensación dispuesta por la Decisión Administrativa 826 genera reducciones de partidas presupuestarias que no fueron ejecutadas a la fecha, por razones particulares de la gestión”, según se lee en el comunicado del Ministerio de Economía.

Defender el poder de compra
Además del análisis del lado del gasto, también es importante recordar que nos encontramos ante una economía con crecimiento en la actividad y, por lo tanto, incremento en los ingresos fiscales. Entonces, los gastos que ha habido en el primer semestre de este año son mucho más altos que los presupuestados.
Según los datos dados a conocer por el Ministerio de Economía, la recaudación fiscal creció en agosto un 72,2% interanual, impulsada por el desempeño del IVA, el Impuesto a las Ganancias, el impuesto sobre los Débitos y Créditos y los tributos asociados a la Seguridad Social. En este último caso, la expansión estuvo dada por las mejoras salariales y el crecimiento del empleo registrado. La suba responde al crecimiento de las Contribuciones Patronales (+83,7% interanual) y al incremento de los Aportes Personales (+77,8% interanual).
Siempre resulta importante analizar la evolución en el tiempo de las distintas variables. El caso de los datos fiscales de los siete primeros meses de este año resulta más que interesante. En dicho período, los ingresos totales crecieron un 5,3% en términos reales, mientras que los gastos lo hicieron en un 8,7%. Esta evolución generó un déficit fiscal primario del 1,1% del PBI en el período.
Consecuentemente, el menor crecimiento en términos reales de algunos gastos durante la segunda parte del año se vería compensado por los mayores gastos realizados a principios de año. En definitiva, si bien la mayor parte de la mejora de las cuentas públicas debe provenir del lado de los ingresos, no deben descuidarse los gastos necesarios para defender el poder de compra de salarios.
Es menester en los tiempos que corren continuar consolidando la unidad y mejorando los ejes fundamentales de las políticas del Gobierno para poder seguir adelante en el camino de la mejora del bienestar de toda la población.