Noticias sociales

Bautismo
Durante una ceremonia oficiada en la parroquia San Roque, Indiana Sosa fue ungida con los óleos bautismales.

18ª ConcePro
La 18a Peregrinación ConcePro volverá a realizarse el sábado 23 de julio al unir las ermitas de Nuestra Señora de Schöenstatt de Concepción del Uruguay y de Pronunciamiento. Se invitó a los peregrinos a comenzar a prepararse física y espiritualmente. También, a aquéllos que deseen colaborar en su organización como asi también con los grupos que se suman desde las localidades vecinas, contactarse a través de las redes sociales o al teléfono: 03442 15515345



 

Santoral
Los católicos recuerdan hoy la festividad de la Virgen del Carmen. El Carmelo es una cadena montañosa de Israel que, partiendo de la región de Samaria, acaba por hundirse en el mar Mediterráneo, cerca del puerto de Haifa. Esa altura tiene un encanto peculiar. Es diferente del Monte Nebo, en Jordania, del macizo del Sinaí y del Monte de los Olivos en Jerusalén. Todas las montañas palestinas tienen sus recuerdos teofánicos (es decir de las manifestaciones de Dios), que las convierten en cumbres sagradas y místicas. Pero ninguna tan sugestiva como el Monte Carmelo. ¿Por qué San Juan de la Cruz lo tomó como el símbolo de la ascensión mística? Seguramente se le sugirió el nombre de su propia Orden Carmelitana. Pero, sin duda, había alguna intención más profunda que la hacía simpatizar con el misterio de la sagrada montaña del profeta Elías. Una tradición piadosa sostiene que, desde los días de los profetas Elías y Eliseo, hubo en aquella zona hombres de oración que vivían en soledad la búsqueda de Dios. En el período de los Cruzados surgió entre los cristianos el deseo de vivir sobre aquella montaña de vida de entrega al Señor. Así surgió en el Carmelo la vida carmelita. El convento del Monte Carmelo tiene un nombre evocador: Stella Maris (Estrella del Mar). Es un hermoso edificio cuadrangular a 500 metros de altura sobre el nivel del Mediterráneo en Haifa. El centro del convento lo ocupa el santuario de la Virgen del Carmen. En el altar mayor de esa hermosa iglesia en cruz griega se venera la estatua de la Virgen del Carmen, obra de un escultor italiano en 1836. Debajo del altar se ve la gruta del profeta Elías. Según la tradición, éste era el lugar donde se refugiaba el profeta. Una estatua recuerda al celoso defensor de la religión de Yahwéh. Cuentan los Padres Carmelitas que no ha sido fácil la permanencia católica sobre esa montaña. En la época de los Cruzados, el patriarca latino de Jerusalén, San Alberto, pudo dar a los ermitaños del Carmelo una regla religiosa el 1212. Se cuenta que el carmelita San Simón Stock pasó por aquí antes de su célebre visión del escapulario carmelita. También subió en peregrinación a esa santa montaña el rey San Luis de Francia, en 1254, en acción de gracias por haberse salvado de un naufragio. Con la caída de San Juan de Acre en 1291 vino la persecución árabe, que causó el martirio de no pocos religiosos. Después de una larga interrupción de la vida monacal en la montaña, que dio ocasión para la expansión del ideal carmelitano en el Occidente, regresaron los religiosos por el siglo XVII.