Noticias sociales

Bautismo
Carla Sturla fue ungida en la parroquia María Auxiliadora con los óleos bautismales.
En la parroquia San Roque fue bautizado Cristián González

Casa Feria: nueva edición
Tendrá lugar hoy en la Casa de la Cultura de Entre Ríos una nueva edición de Casa Feria, un paseo que invita a disfrutar de emprendimientos locales, puestos gastronómicos y propuestas culturales para toda la familia. La actividad se llevará adelante de 10:00 a 17:00 y con entrada libre y gratuita. Durante la jornada habrá música en vivo, función teatral para infancias y el punto verde. En Casa Feria contará con alimentos agroecológicos, cosmética natural, productos sustentables, artesanías, plantas, juegos de madera, tejidos, pinturas, mates, cerámica, muñecos, indumentaria, libros y mucho más. A las 13:00 se podrá disfrutar de la música en vivo con la cantante de tangos, Ángela Herrera y el Trío Fulero.
La cantante Ángela Herrera se presentará en esta oportunidad acompañada por Mauricio Guastavino (guitarra y arreglos), Juan Ignacio Bonetti (guitarrón) y Santiago Weber Dagostino (guitarra). En su espectáculo se combinan tangos, valses, milongas y canciones, de autores clásicos y contemporáneos, variando entre sutiles pinceladas y desgarradora intensidad.
En tanto que a partir de las 15:00 será el turno de las infancias con la presentación de la obra El velero mágico.
Se trata de un grupo musical de Paraná, cuyo objetivo es brindar propuestas lúdicas y musicales que permitan la participación y expresión para promover el desarrollo de la creatividad y la imaginación.



Santoral
Los católicos recuerdan hoy Santa Juliana de Falconieri. Tuvo la dicha de ser sobrina de un santo (San Alejo Falconieri, hermano de su padre) y de ser dirigida espiritualmente por otro (San Felipe Benicio). Nació en Florencia en 1270. Su padre era riquísimo y había construido por su propia cuenta un templo en honor de la Virgen de quien era sumamente devoto. De joven era tan virtuosa y acostumbraba pasar largos ratos rezando en el templo, por lo cual la mamá le repetía: «Si no concedes más tiempo a la costura y a la cocina, no vas a encontrar marido». Pero aquella amenaza no le producía ningún temor, ya que sentía una inmensa inclinación hacia la virginidad. Habiendo muerto su padre, cuando ella era muy pequeña, la mamá y el tío le prepararon un honroso matrimonio, pero ella los llamó aparte y les dijo que había tomado la decisión inquebrantable de quedarse soltera y dedicar su vida a la oración, a la meditación, a la caridad y al apostolado. Tenía apenas 15 años. Bien preparada por su tío, San Alejo (fundador de los Siervos de María) recibió del gran apóstol San Felipe Benicio el distintivo de Terciaria de los Siervos de María. Este distintivo era un manto sobre la cabeza. Ella siguió viviendo en su casa con la mamá, pero observando una conducta tan religiosa y tan santa como la de una fervorosa religiosa. A otras les agradó este modo de practicar la vida religiosa (quedándose con sus familiares, pero observando una conducta como la de una santa monja) y siguieron su ejemplo. Todas llevaban como distintivo un manto sobre la cabeza, por lo cual la gente las llamaba: las muchachas de la pañoleta.