Noticias sociales

Bautismo
En la parroquia San Roque fue ungido con los óleos bautismales Cristian González

Programación radial
Buen Anuncio, la radio de la Diócesis de Gualeguaychú, irradia su programación por la señal de FM en el 95.7 del dial y su canal en Youtube.



Santoral
Los católicos recuerdan hoy San Juan Francisco Regis, predicador misionero. Nació en 1597 de familia acaudalada en Narbona, Francia. A los 19 años, empezó a no sentirse a gusto en la vida mundana. Sintió aversión por los placeres mundanales. Y súbitamente cayó en la cuenta de que la santidad no iba a ser conseguida por él si seguía viviendo entre las gentes mundanas. Cerca de su ciudad había una abadía de monjes que lo estimaban, pero a él le atraía más la compañía de Jesús, porque los jesuitas se dedicaban más al apostolado entre el pueblo. Pidió ser admitido y en su noviciado demostró tal fervor que uno de sus compañeros llegó a declarar: «Juan Francisco se humilla él mismo hasta el extremo, pero demuestra por los demás un aprecio admirable». Siendo estudiante, el compañero de habitación lo acusó ante el superior al decir que Regis, en vez de dormir lo suficiente, pasaba muchas horas rezando en la capilla. El padre rector le respondió: «No le impidas sus devociones. No te opongas a sus comunicaciones con Dios. A mí me parece que este joven es un santo y que un día nuestra comunidad celebrará una fiesta en su honor». Y esta respuesta resultó profética. A los 33 años, fue ordenado de sacerdote y, al año siguiente, lo destinaron a un trabajo que estaba muy de acuerdo con sus aspiraciones y con su fuerte constitución física: dedicarse a predicar misiones entre el pueblo. Y se dedicó a ese trabajo con tal energía que sus compañeros exclamaban: «Juan Francisco hace el oficio de 5 misioneros». En 43 años de vida, 24 como religioso, diez como sacerdote y 9 como misionero popular, logró inmensos éxitos y tuvo el mismo calificativo en todos los sitios donde estuvo predicando: ‘el santo’.