Bautismo
Elena Suárez fue ungida con los óleos bautismales durante una ceremonia oficiada en la parroquia San Roque.
Encuentro de Muralistas
De cara al Primer Encuentro Provincial de Muralismo, a realizarse el 28 y el 29 de mayo bajo la organización de la Secretaría de Cultura del Gobierno de Entre Ríos junto a la Municipalidad de Aranguren, se abrió la inscripción para las y los que deseen participar como asistentes, siendo parte de los diferentes talleres y espacios de formación. Para ello se debe completar el formulario https://forms.gle/7X97FGmkwouxVU1 de manera individual, incluso si las personas interesadas son parte de un grupo o colectivo de artistas.
Los talleres serán los siguientes: Taller sobre Muralismo colectivo participativo e intercambio de experiencias sobre esta metodología de trabajo, coordinado por Adrián Pájaro Carreira, artista multidisciplinario, creador y coordinador de programas de muralismo a nivel nacional; Conversatorio: Muralismo y arte público, coordinado por Lisandro Urteaga y Marlene Zuriaga. Ambos son integrantes del grupo Imagina Pintura Mural, creadores de, entre otros, De otra galaxia y de mi ciudad, un mural de 69 metros de alto sobre la figura de Messi; Comportamiento de luces y sombras sobre superficies metalizadas, coordinado por Mariano de Acequia Artesanal (Berazategui), especializado en superficies metalizadas, animales y figuras humanas. La iniciativa se propone congregar a las y los artistas entrerrianos nucleados en el sector.
De manera colectiva, se problematizarán diferentes cuestiones que tienen que ver con el arte mural y del urbano y su desarrollo simbólico en Entre Ríos.
Santoral
Los católicos recuerdan hoy a San Pascual Bailón. Nació en Torre Hermosa, Aragón, España. Le pusieron por nombre Pascual por haber nacido el día de Pascua (del año 1540). Es el patrono de los Congresos Eucarísticos y de la Adoración Nocturna. Desde los 7 años hasta los 24 fue pastor de ovejas. Después, por 28, fue hermano religioso, franciscano. Su más grande amor durante toda la vida fue la Sagrada Eucaristía. Decía el dueño de la finca en el cual trabajaba como pastor, que el mejor regalo que le podía ofrecer al niño Pascual era permitirle asistir algún día entre semana a la Santa Misa. Desde los campos donde cuidaba las ovejas de su amo, alcanzaba a ver la torre del pueblo y de vez en cuando se arrodillaba a adorar el Santísimo Sacramento, desde esas lejanías. En esos tiempos se acostumbraba que, al elevar la hostia el sacerdote en la misa, se diera un toque de campanas. Cuando Pascual oía la campana, se arrodillaba allá en su campo, mirando hacia el templo y adoraba a Jesucristo presente en la santa hostia. Un día otros pastores le oyeron gritar: «¡Ahí viene!, ¡allí está!». Y cayó de rodillas. Después dijo que había visto a Jesús presente en la santa hostia.









