Sobre detectives y criminales: 3 nuevas series en la televisión

Backstrom, NCIS: Hawaiʻi y El comisario Ricciardi, tres diversos relatos de género policial y criminal ambientados en distintos escenarios de Suecia, Hawái e Italia, son algunas de las nuevas propuesta en la oferta de series de las señales de cable Film & Arts, AXN y Europa Europa, respectivamente. La primera en estrenar fue la historia creada por el criminólogo y novelista Leif G. W. Persson, con el estadounidense Rainn Wilson en el papel de Everett Backstrom, un detective rebelde, irascible y mal llevado que se destaca públicamente en el terreno del análisis de perfiles psicológicos, trabajo que le valió un puesto como asesor para el Ministerio de Justicia sueco.
Desde las 22:00, pudo verse en Film & Arts el primero de los 13 episodios de esta narrativa en la que el protagonista enfrentó su repentina asignación a la cúpula de la Policía de Portland, luego de ser desterrado de esa fuerza durante cinco añosm debido a su prontuario de comportamientos ofensivos.
Por su parte, NCIS: Hawai’i se emitió a las 22.05 por la pantalla de AXN, que sumó a su grilla esta nueva trama derivada de la exitosa tira procedimental y de acción NCIS, sobre un equipo de agentes del Servicio de Investigación Criminal de la Marina estadounidense.

Esta vez, el escenario es la zona de Pearl Harbor, donde el grupo de especialistas es liderado por Jane Tennant, quien logró ascender a ese cargo gracias a su confianza y habilidad estratégica, aunque no sin vencer las resistencias de la institución en el camino. En tanto que hoy, a las 22:00, llegará a Europa Europa la miniserie de seis capítulos El comisario Ricciardi, ambientada en la Nápoles de comienzos de la década de los 30 y basada libremente en las novelas homónimas del italiano Maurizio de Giovanni, también conocido por la exitosa saga Los bastardos de Pizzofalcone. El protagonista de la historia es Luigi Ricciardi (Lino Guanciale), un joven comisario en jefe de la Brigada Móvil de la Policía que se dedica casi de forma obsesiva a capturar asesinos, aunque su tarea se ve afectada de manera constante por una singular maldición que le permite ver a los fantasmas de las víctimas. Mientras lucha con los traumas y miedos de su gran secreto, el más perspicaz de los policías napolitanos lidiará no sólo con casos sensibles y especialmente difíciles sino con su propia vida personal, poblada de complicaciones amorosas y laborales.