La foto del día

Trabajadores tiran de un mototriciclo en una calle Taiyuán, al norte de China, frente a una central eléctrica térmica. La fuerte dependencia a la energía de carbón ha convertido a China en la fuente de casi un tercio de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) del mundo, la principal causa del calentamiento global. Pero Pekín quiere reducir su impacto ambiental (el 57% de su electricidad procede del carbón), por lo que firmó en febrero un contrato con Moscú para el suministro de 10.000 millones de metros cúbicos anuales de gas por los próximos 30 años. Las negociaciones entre ambos gobiernos se formalizaron con motivo de los Juegos Olímpico de Invierno en Pekín, semanas antes de la invasión a Ucrania, lo que puede entenderse como una previsión por las eventuales sanciones que recibiría Rusia, o incluso un estímulo para la invasión, pues Putin parecer haber encontrado un potente aliado energético.