La foto del día

En 1997, Isatou Ceesay, de 25 años, estaba paseando por su pueblo de N’jau, en el centro de Gambia, el país más pequeño de África. Al girar por la polvorienta calle principal, las montañas de basura la hicieron reflexionar. En Gambia, donde millones de personas viven en la pobreza, no hay recolección de basura semanal, por lo que la gente arroja todo a las calles. Cuando era niña, recordó, llevaba las compras del mercado en una canasta tejidas por su abuela, pero luego todos comenzaron a usar bolsas de plástico. Ahora esas bolsas estaban matando animales, había brotes de malaria y las verduras no crecían debido a la basura. Lo peor era que las familias quemaban plástico como combustible para cocinar, lo que enfermaba a los niños. De modo que convenció a 5 amigas y emprendieron un negocio de fabricación de bolsos y carteras con bolsas recicladas. Diez años después ya exportaban a EE.UU. y Europa y empezaron a comprar bolsas en aldeas vecinas. Por su labor, Isatou ha ganado premios internacionales y en 2019 Gambia prohibió la importación y el uso de bolsas plástico.