El ministro de Economía expuso en un plenario para convalidar el acuerdo con el FMI.
El ministro de Economía Martín Guzmán expresó que el acuerdo con el FMI “establece un camino transitable” y un “principio de solución a un problema muy grave para el desarrollo de la Argentina”. Fue al exponer este lunes ante un plenario de Comisiones de la Cámara de Diputados, que analiza el proyecto de ley que contiene el entendimiento alcanzado con el organismo multilateral.
El titular de la cartera de economía sostuvo que el acuerdo “se contrapone a la incertidumbre que no puede redundar en nada mejor que un profundo estrés cambiario y consecuencias negativas inflacionarias y en la actividad económica y el empleo”. Al tiempo que resaltó que “no hay reforma que implique quita de derechos. Ni está prevista ninguna reforma previsional, ni laboral”.
En otro tramo de su exposición, Guzmán dijo que “desde lo fiscal se apunta a seguir estableciendo un camino de fortalecimiento del crédito y de nuestra moneda. (…) Por eso, es importante ir bajando el déficit fiscal para depender menos del endeudamiento y de la emisión monetaria. Se trata de un camino necesario”.
En ese sentido, dijo que“el acompañamiento del Congreso va a ser decisivo para actuar de una forma que nos fortalezca como República y cómo Estado-Nación”. Y completó: “Desde el punto de vista macroeconómico se trazan tres criterios de desempeño: uno, referido a las reservas internacionales; otro, al resultado fiscal; y el último, al financiamiento monetario del Banco Central al Tesoro nacional”.
El tema de las tarifas
Guzmán señaló acerca de las tarifas que “se apunta a un esquema de actualización que tenga un carácter progresivo” y, ante la pregunta del diputado radical Víctor Romero, resumió: “Planteamos una segmentación de subsidios que tiene tres niveles”.
A continuación detalló que “hay un nivel que es el de capacidad plena de pago de los servicios, el de mayor capacidad económica; y donde se apunta, en principio, a que un 10% de usuarios deje de percibir el subsidio y que la factura de luz y de gas refleje el costo de la energía”.
“Hay un segundo grupo que es el que percibe tarifa social, y al que se busca protegerlo muy fuertemente, de modo que tenga una actualización en términos de la factura final que sea muy inferior al índice de variación salarial del año 2021”, agregó.
Respecto a esto último, el ministro de Economía dijo que la actualización reflejaría un aumento del 40% en relación a ese índice; mientras que en el resto de los usuarios la tarifa se actualizaría en un 80% del coeficiente de variación salarial, lo cual también quedarían por debajo de los salarios.










