Por Mauricio Galarza
Más precisamente en el inicio del Feriado de Carnaval, el lunes, y después de haber estado un rato en el “Concepción Beer” que se realizó en el Multieventos, fuimos primero a un lugar tipo pub ubicado hacia la salida de la ciudad y nos informaron que no tenían ya casi comida ni bebida.
Vinimos al centro, dos personas, y después de recorrer y ver que alguno de los pubs/confiterías estaban cerrados, al igual que el restorán en la zona de la plaza, llegamos a uno de los ubicados en ese mismo radio céntrico.
Eran pasadas las 23:30, allí esperamos algunos minutos para conseguir mesa y nos informaron que solo se podía pedir para comer pizzas o empanadas y con una hora de demora. Y notamos que el clima entre los comensales, en su mayoría turistas, no era el mejor.
En un lapso de 20 a 30 minutos el lugar rechazó al menos a seis/siete familias que llegaron con la intención de cenar, alrededor de las 24Hs. Entre ellos un grupo de 13 personas que se había bajado del tren que sale y llega al frente de la plaza.
Rechazados
Todas las personas que fueron rechazas se marcharon con un malhumor considerable, apenas habían pasado las 12 de la noche; no era tan tarde y el día que iniciaba también era feriado. Un matrimonio que estaba con dos hijos no esperó a que la trajeran el resto del pedido de la comida, pidió la cuenta y se fue. Destacable la tarea de mozas/os del lugar que a todos les pedían disculpas por la situación.
Momentos después ya se informaba que la cocina estaba cerrada. Otro grupo que llegó le dijo a uno de los mozos que no habían podido cenar en ningún lugar y seguían buscando. Otros que se encontraron en la misma esquina comentaron lo que estaba pasando y uno de los integrantes manifestó que la noche anterior les había pasado lo mismo: ¡no encontraron lugar para comer!!!
Armonizar hotelería y gastronomía
Recién veo en el noticiero del Cable local se informó que desde una de las Áreas del Municipio se indicó que unas 3.600 personas habían visitado la ciudad este fin de semana extra largo y que habían gastado más de 50 millones de pesos. Y me pregunto, ¿no se le puede dar de comer en esta ciudad a más de 3.000 personas; a mediodía y noche?
Todas estas personas que transitaron situaciones así se llevan esta imagen, y la comentan entre familiares, amigos, conocidos y compañeros de trabajo. Era un fin de semana especial, pero todavía dentro de la temporada de verano y algunos negocios del rubro gastronómico eligen cerrar. Llamativo, por lo menos.
¿Ya desde comienzos de temporada se venía hablando que la demanda gastronómica superaba a la hotelera y en ese lapso no se pudo hacer nada para mejorar la situación? Si desde los sectores que involucran al turismo, privados y estatales, se quedan con los números nada más y la satisfacción que esto genera estarán viendo solo una parte del panorama.
Lo dejo a modo de reflexión porque dentro de 40 días llegará el finde extra largo de Semana Santa, que también moviliza mucho turismo. Y quizá se pueda analizar esto que pasó para que no se repita y sea cada vez más el turismo que llegue y menos el que se vuelva con una mala imagen










