Un exmiembro de la banda criminal de la ciudad de Rosario, liderada por Esteban Lindor Alvarado, declaró este martes en un juicio oral contra su antiguo jefe y admitió que, tras una infidelidad, lo “despojó de forma violenta” de su vivienda, que luego terminó siendo utilizada como aporte de capital para una empresa por la que se habrían lavado activos de origen ilícito. En la segunda jornada del juicio seguido a Alvarado y otros seis presuntos integrantes de su organización criminal, acusados por homicidios, atentados y lavado de activos, declaró el testigo Rodrigo Ortigala, quien formó parte de la banda y luego se enemistó con su jefe.









