Señor director:
Esperemos que la vuelta de los chicos a la escuela no ese motivo de restricciones en el futuro inmediato. No digo que no exista la pandemia, todo lo contrario, de hecho esperé ansioso mis periodos de vacunación y los fui cumpliendo con mucha expectativa.
Esto no lo digo para cuestionar a los políticos, que pese a quien le pese vienen cumpliendo con un cronograma de vacunación histórico del cual no deben existir precedentes en el país. El punto está en aquellos padres que tuvieron todo el tiempo de vacunar a sus hijos y no lo hicieron o en los docentes, que durante meses asistieron a cuanto evento gastronómico que pudieron y cuando les preguntan por el riesgo del covid en el trabajo suelen inclinarse por la educación remota. Con todas las actividades abiertas que hay, esperemos no tener que padecer la falta de educación en las aulas.
Siempre empiezan las clases los primeros días o semanas, pero después empiezan a suspender o a pedir burbujas. Por favor este año los chicos en las escuelas del primer al último día. Nuestros jóvenes no pueden padecer el jueguito siniestro de gremialistas y gobernantes que se dedican a dilatar el inicio de clases en establecimientos estatales.
Al final de cuentas muchos de esos docentes que le hacen paro a la escuela público, asisten a sus trabajos en colegios privados donde cobran lo mismo y hacen paro en los colegios públicos.
Julia Lemos









