Hojas Sueltas. La Anarquía

Sergio A. Rossi

El 11 de febrero de 1820 se produjo la caída del infausto Directorio. La historia porteñista llamó a esos días “la anarquía del año 20”. La Primera Junta, la Junta Grande, los Triunviratos, la Asamblea del Año XIII y los Directores jalonaron una década de luchas por el destino de la revolución y la independencia. La idea igualitarista y federal que representó el artiguismo tuvo su culminación en aquel momento. El Director Pueyrredón había acordado años antes entregar la provincia Oriental a los portugueses para sacarse de encima a Artigas. Mientras éste luchaba contra la invasión portuguesa, Buenos Aires atacaba a los federales de Santa Fe y Entre Ríos. La negativa de San Martín a traer el Ejército Libertador para volcarlo a las guerras civiles, y el Motín de Arequito, en que se negaron a hacerlo las tropas del Ejército del Norte, dejaron al Director Rondeau frente a Ramírez y López, que derrotaron a los directoriales en la batalla de Cepeda el 1 de febrero de 1820.Los jefes vencedores, lejos de replicar con la crueldad con que habían sido tratados por los porteños durante años, entraron en paz a Buenos Aires intimando a su Cabildo a darse autoridades sin interferencias. “Apenas nos anuncien que os gobernáis libremente nos retiraremos a nuestras provincias a celebrar los triunfos de la Nación”, dijeron López y Ramírez. El Cabildo porteño eligió como gobernador a Sarratea y, lejos de convocar como otras veces asambleas para gobernar al antiguo Virreinato, dijo: “Todas las provincias están en estado de hacer por sí mismas lo que más convenga a sus intereses y régimen interior”. Esta situación, que parecía señalar el triunfo de la idea federal de los pueblos, se vio oscurecida al llegar la noticia de que los portugueses habían derrotado en Tacuarembó al artiguismo. Pueyrredón llamando al imperio portugués en su ayuda para imponerse a los pueblos, y entregando parte de nuestro territorio y nuestra soberanía en los ríos; la Patria dividida y amenazada; los ejemplos de San Martín y los soldados de Arequito de no prestarse a reprimir contiendas entre argentinos; la resistencia heroica artiguista; el triunfo de los entrerrianos y santafesinos sobre la oligarquía porteña y antinacional; la pelea entre Ramírez y el Protector de los Pueblos Libres, el conflicto posterior entre el propio Ramírez y López; deben ser fuente permanente de recuerdos, reflexión y aprendizaje.