El ministro de Seguridad declaró como testigo en el juicio oral y público contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner por presunta corrupción en la obra pública de Santa Cruz. Dijo que los jefes de Gabinete no podrían saber si las rutas adjudicadas a Báez se hacían. El martes declara el Presidente.
El actual ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, se presentó este martes en los tribunales de Comodoro Py por el juicio oral de obras públicas durante las presidencias de Néstor y Cristina Kirchner.
El funcionario fue citado como testigo por parte de la vicepresidenta por haber desempeñado su rol como jefe de Gabinete, a los mismos efectos fueron convocados: Jorge Capitanich, Juan Manuel Abal Medina, Sergio Massa y Alberto Fernández.
En el juicio le preguntaron si favoreció con su firma la licitación a alguna provincia en particular, concretamente a Santa Cruz donde operaba la empresa Insigna de Lázaro Báez. “No firme para ninguna provincia específica, son 24 jurisdicciones y cada provincia tiene un montón de obras”, respondió el Ministro.
Además, aprovechó para elogiar al expresidente Néstor Kirchner al calificarlo de “superdotado” y a la actual Vicepresidenta de tener una “cabeza superlativa” en el manejo de la obra pública.
El funicionario insinuó que las acusaciones tienen un trasfondo que va más allá de lo legal: “Hay muchas cosas que llaman la atención que tienen que ver con lo político y no con lo jurídico”.
El juicio contempla más de 50 obras públicas efectuadas entre 2003 y 2015 y los acusados son 13.










