Fue atacada con alcohol y fuego el 16 de enero y falleció el domingo 30 en el hospital Justo José de Urquiza.
Por: Matías Dalmazzo
Los femicidios en Argentina se multiplican mes a mes y desde hace tiempo se convirtió en uno de los flagelos que demandan una rápida atención de la sociedad. Según estadísticas oficiales, entre el 1 y el 31 de enero de 2022, el observatorio «Ahora que sí nos ven» registró 28 asesinatos de mujeres en Argentina, es decir, uno cada 27 horas.
Dentro de ese grupo de víctimas está Abigail Paniagua, de 27 años, quien fue internada el 16 de enero de 2022 en el hospital Justo José de Urquiza; luego de un episodio que desembocó en la detención de su pareja y quemaduras en 70 por ciento del cuerpo de la víctima. Luego de agonizar durante dos semanas, falleció durante la mañana del domingo 30 de enero.
El concordiense Matías Gabriel Enriquez, de 27 años, permanece detenido y sindicado como el autor material del deceso de Abigail. El acusado esgrimió en primera instancia que su pareja se había suicidado, luego de arrojarse alcohol y prenderse fuego ella misma. La historia no les cerró a los investigadores y por ello permanece tras las rejas, a la espera de una definición judicial.
Si bien el violento hecho ocurrió en una vivienda de El Corralito, un predio ubicado en Termas de San José, la víctima tiene un pasado en Concepción del Uruguay; donde supo entablar relaciones y amistades con un grupo de mujeres que aún la recuerdan.
En este contexto, la redacción de La Calle tomó contacto con Daiana Albornoz, Itatí Pérez, Camila Burgos y Romina Arrieta; amigas de la víctima que residen en la “histórica” y que se animaron a brindar testimonios “Tuvimos el agrado de conocer a Abigail. Vivió en Concepción del Uruguay, luego estuvo unos años en Buenos Aires y en 2021 se fue a vivir a San José”.
Las entrevistaron fueron más allá y dieron detalles del caso: una relación que debió haber finalizado antes, un violento con antecedentes, la versión del acusado que contrasta con los dichos de una amiga de la víctima que reside en Colón y el compromiso de las entrevistadas para seguir reclamando por aquellas mujeres que no tienen voz.
-¿Les sorprendió el desenlace violento que derivo en el femicidio de Abigail? ¿Ella había dado algún indicio o había realizado algún pedido de ayuda ante la situación de pareja que estaba viviendo?
-Nosotras las amigas sabíamos la violencia que sufría a diario con su pareja e intentamos en muchas ocasiones que lograra salir de ahí; pero ella estaba cegada, ya que de alguna forma u otra él siempre la convencía para volver.
Estábamos seguras que en cualquier momento se iba a salir de control, lo que no esperábamos era el llamado de aquel 16 de enero donde nos cuentan el trágico suceso ocurrido el sábado 15 en su domicilio. El día anterior se había intentado contactar con una de sus amigas, quien por razones personales no llego a comunicarse y saber si quería contarle algo o pedir ayuda.
-Aparentemente el femicida tenía causas por violencia de género en Concordia ¿Saben si Abigail estaba al tanto de eso?
-Sí, Abigail sabía que tenía causas por violencia de género, a una de sus amigas se lo comentó en su momento.
-¿Cómo es la actualidad de los hijos de la víctima? ¿Fueron entregados a familiares de Abigail?
-Los niños fueron separados al momento del hecho, quedando el más grande con la abuela de Abigail en Concepción del Uruguay, mientras los dos más chicos fueron resguardados por su papá en Buenos Aires.
-¿Han recibido amenazas o presiones de familiares del femicida para que no hablar del tema o para que no declaren si las llegan a llamar para declarar en la justicia?
-Si bien nosotras no recibimos ninguna amenaza, el acusado en una declaración que hizo mencionó a una amiga de Abigail, quien según él mantuvo una conversación donde la amiga le decía que en una ocasión ella se quiso suicidar. Ante esta afirmación del acusado, rápidamente le hicieron un llamado desde Colon a la amiga para afirmar o desmentir tal afirmación. La amiga desmintió haber tenido esa conversación con el acusado del crimen.
-Está anunciada una marcha para el 11 de febrero para pedir justicia y esclarecimiento de crímenes ¿Van a participar?
-En esta oportunidad, nosotras no vamos a marchar a pedir justicia, ya que la causa se está llevando rápido y todo está bien encaminado en la investigación.
Por otro lado; en breve realizaremos una marcha pidiendo por “Ni una menos”, reclamando justicia por ella y alzando la voz por todas las que no pueden hacerlo.
-¿Se sienten seguras como mujeres en el actual contexto de permanentes hechos de violencia de género? ¿Creen que son hechos aislados o es un tema que la sociedad debe resolver lo antes posible?
-Creemos que un 90 por ciento de las mujeres sufren violencia de género, ya sea verbal o física, por ende se vive con miedo y sentimos que estamos desprotegidas. Los casos aumentan a diario, se repite una y otra vez ¡Nos están matando!










