El tablero político y las definiciones navideñas

Triunfo del Frente de Todos en el Congreso nacional en un escenario de empate técnico. Agenda del Gobierno nacional y llamado a sesiones extraordinarias. Informe del FMI sobre la deuda y pronósticos de tercera ola de coronavirus. ¿Relanzamiento y cambios de gabinete en la provincia de Entre Ríos?

Por Mariano Osuna



Con el entusiasmo opositor por el rechazo del Presupuesto 2022, el interbloque de Juntos por el Cambio, acompañado por otros sectores aliados, convocó el martes pasado a una sesión especial en la Cámara de Diputados. El orden del día se abocaba a la suba del mínimo no imponible del Impuesto de Bienes Personales de 2 a 6 millones, mediante un proyecto con media sanción del Senado. Pese a la colaboración del Interbloque Federal, que incluye a los socialistas de Santa Fe, los disidentes bonaerenses y los legisladores de Schiaretti, y de los libertarios, las propias ausencias en Juntos por el Cambio imposibilitaron las 129 bancas necesarias para el quórum. Pasados los 30 minutos reglamentarios, el Frente de Todos decidió bajar al recinto para favorecer el tratamiento del temario en cuestión. El bloque oficialista presentó algunas modificaciones al proyecto original, subiendo los porcentajes del impuesto para quienes tienen más de 100 millones de pesos en bienes personales o para quienes los poseen en el exterior, que no fueron respaldadas por la oposición, salvo por el Frente de Izquierda y los socialistas. La cuenta final dio 127 a 126 votos a favor del dictamen de mayoría del Frente de Todos, dejando expuestas las fallas de la estrategia opositora, especialmente por las ausencias de Álvaro González, Camila Crescimbeni y Gabriela Brouwer.

Presupuesto, pases de facturas y Consenso Fiscal

Dos días después, el presidente Alberto Fernández firmó el Decreto 882 que establece la prórroga del Presupuesto 2021. Aunque técnicamente el Gobierno nacional puede enviar otro proyecto en marzo, los principales voceros del Ejecutivo descartaron esa posibilidad, con lo cual el Presupuesto de este año será reconducido durante el 2022. Como describió LA CALLE, el oficialismo difundió las dificultades que el rechazo opositor ocasionará en las partidas presupuestarias y en la ejecución de obras puntuales y concretas en las provincias. El acierto comunicacional hizo que rápidamente el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y el mandatario cordobés Juan Schiaretti cuestionaran al presidente de la Cámara Baja, Sergio Massa, por la elaboración de distintos informes que profundizaron la información sobre las consecuencias de no tener aprobado el Presupuesto 2022. Unos días después, el gobernador de Jujuy y reciente presidente de la UCR, Gerardo Morales, criticó la decisión opositora y visibilizó, como hizo la Coalición Cívica durante aquella sesión, la desarticulación interna del interbloque de Juntos por el Cambio. Uno de los ejes argumentativos de las voces opositoras en el Congreso fueron las estimaciones de inflación para el año próximo que el ministro de Economía, Martín Guzmán, estableció en 33%. Lo paradójico es que esa proyección es la misma fijada en el Presupuesto de Ciudad de Buenos Aires por Larreta. Detalles que a veces se pierden pero marcan la distinta vara.

Este lunes, a las 17:00hs, el Ejecutivo nacional y las administraciones provinciales firmarán un nuevo Pacto Fiscal, que facilita el desarrollo de distintas facultades y permite la autonomía tributaria de las provincias. Además de los mandatarios peronistas, ya confirmaron su asistencia los tres gobernadores radicales en el país: Rodolfo Suarez de Mendoza, Gustavo Valdez de Corrientes, y Gerardo Morales, de Jujuy. A ellos también se agrega Córdoba, con la participación del vicegobernador Manuel Calvo, todo un gesto en tiempos que el oficialismo provincial intenta despegarse del Frente de Todos. Por otro lado, el Jefe de gobierno porteño, distrito gobernado por el PRO, fue la única voz crítica del Consenso Fiscal, por lo cual no estará en Casa Rosada para la firma.

Desempate en las Extraordinarias

Todos estos movimientos ponen de manifiesto que la polarización en el Congreso dejará triunfos y derrotas transitorias, según los proyectos y la capacidad de negociación con las provincias y los diversos sectores de interés. Las posturas circunstanciales pero notoriamente diferentes entre Morales y Larreta anticipan las aspiraciones partidarias e individuales dentro de la alianza opositora. La capacidad del Frente de Todos de profundizar las distancias entre quienes tienen o no responsabilidades de gestión ejecutiva en Juntos por el Cambio es otro punto de análisis sobre un panorama sin mayorías absolutas. Que eso destrabe el escenario empatado y permita una dinámica fluida, con una generación de respuestas indispensables para la sociedad, será un reto para la dirigencia en general.

A este tablero político se le suma un nuevo dato, ya que Alberto Fernández convocará a sesiones extraordinarias para la segunda quincena de enero y febrero, previo al 1 de marzo, cuando se inicie el calendario de sesiones ordinarias de 2022. El Gobierno tiene una agenda variada de proyectos económicos, que incluyen la ley Compre Argentino, la Ley de Electromovilidad o la ley de hidrocarburos, además del Plan Plurianual. Aunque no hay fecha precisa todavía, se espera que esta etapa legislativa de verano inicie entre el 17 y el 22 de enero.

El informe del FMI y el día después

El directorio del Fondo Monetario Internacional realizó el miércoles pasado una evaluación del crédito otorgado al país, enmarcado en el acuerdo Stand-By de 2018, durante la gestión de Mauricio Macri. El informe, sin mucha autocrítica respecto al monto destinado, siendo el mayor crédito en la historia del organismo, ni tampoco sobre el accionar del FMI, dejó expuesta la política económica de Cambiemos en aquellos años, especialmente los últimos dos, donde la inflación, la fuga de capitales, la pobreza y la desconfianza de los mercados, dejaron severos inconvenientes en la macroeconomía y en la economía doméstica, y desecharon cualquier ilusión de lluvia de inversiones o crecimiento económico. Aunque para el Gobierno puede ser un informe tibio, que no tiene la contundencia que debería, para Juntos por el Cambio es una cachetada al relato de reorganización institucional, económica y fiscal que pregona. También es cierto que nadie se dispara intencionalmente en el pie, con lo cual era impensado creer que el FMI iba a ser más duro contra sí mismo, poniendo en jaque un sistema económico internacional, aunque quedaron claras las implicancias de Cambiemos y las consecuencias a corto y largo plazo.

Con la sentencia del FMI se avecina un horizonte más cálido para la negociación por los vencimientos de los próximos dos años. Un hecho político fundamental para los desafíos de 2022 en materia de inversión social, repunte de los ingresos, consolidación del tejido social y crecimiento económico con inclusión social. A la par, se espera un verano con ocupación plena y movimiento histórico de turistas, luego de dos años complejos en materia epidemiológica. De reojo, y con el pase sanitario ya establecido en siete provincias, incluida Entre Ríos desde enero, se analizan los números del inicio de una tercera ola, que aún tiene la variante Delta como la predominante pero que mira con atención el aumento de Omicron en Córdoba y Capital Federal.

El tablero entrerriano

Los votos sobre el Presupuesto y Bienes Personales también tuvieron efectos sobre los posicionamientos de oficialistas y opositores en la provincia. Casaretto, Osuna, Ledesma y Gaillard cuestionaron que Galimberti, Frigerio, Ántola, Hein y Lena rechazaran la Ley de Leyes, donde se fijaban partidas para obras de rutas, terminales, accesos, plantas potabilizadoras, parques nacionales, plantas recicladoras de residuos y cloacas, además del incremento del financiamiento del transporte urbano de pasajeros y de los beneficios de Salto Grande. En esa misma línea también cuestionaron la negativa sobre Bienes Personales, donde se aumentaba un porcentaje mínimo a 16 mil contribuyentes con propiedades superiores a 100 millones de pesos, para favorecer a medio millón de personas con la suba del mínimo no imponible.

Por ahora, la postura opositora, envalentonada por los resultados electorales, profundiza su versión de halcón por encima de las palomas, quebrando cualquier puente que proporcione cierto respiro al Gobierno. La diferencia en los números de noviembre entre los dos frentes dejó certidumbres y varias dudas respecto a lo que viene. Por un lado, Rogelio Frigerio puja por un lugar en la mesa nacional de Juntos por el Cambio, con la chapa de ser el candidato mejor posicionado hacia el sillón de la Casa Gris, mientras los intendentes radicales referenciados en Pedro Galimberti resignifican sus estrategias, con la incorporación de nuevos aliados, como la versión interna del Partido Socialista conducida por Juan Meillard, que perdió en septiembre la disputa partidaria con Juan Rossi, justamente con la diferencia esencial de mantenerse en una tercera línea bastante precaria o incorporarse a Juntos por el Cambio, como hizo Roy Cortina, el histórico dirigente socialista de Capital Federal, hoy asesor de Horacio Rodríguez Larreta.

En el Frente de Todos, Enrique Cresto intenta superar las heridas electorales y romper el techo manifiesto de votos. Con una oficina en el centro de la provincia, ubicada en la ciudad de Villaguay, apuesta a una territorialidad con una caja significativa, que deje obras concretas y tangibles en las distintas comunidades, y lo ponga nuevamente en carrera hacia la gobernación. Parte del núcleo duro del Frente en la provincia entiende que las chances del actual administrador del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa) disminuyeron con la fallida performance electoral, aunque cerca del dirigente de Concordia explican que una elección legislativa poco tiene que ver con los comicios ejecutivos. Los otros candidatos en carpeta son Martín Piaggio, Lucas Larrarte y Adán Bahl, intendentes de Gualeguaychú, San Salvador y Paraná, respectivamente, además de Laura Stratta, primera vicegobernadora de la historia de la provincia. La actual Presidenta del Senado como el presidente municipal de la capital entrerriana, ya transitaron uno de los dos mandatos que la constitución provincial permite, con lo cual en ambos casos sería una gobernación de cuatro años, diferente a los últimos dos mandatarios provinciales que tuvieron reelección.

Por estas horas, el gobernador Gustavo Bordet, con peso relevante en la decisión final de la fórmula o el desarrollo de internas, mantiene sus dudas sobre el momento adecuado para el cambio de Gabinete. Hoy la única ministra con aprobación mayoritaria es Sonia Velázquez, a cargo de la cartera de Salud, indispensable durante la pandemia y en la campaña de vacunación. Su permanencia no está en dudas por temas de gestión, más allá del cansancio u otras características y circunstancias similares, que en política siempre puede pasar, más en este nivel de vorágine. Por otro lado, el Ministerio de Desarrollo Social y el Copnaf aparecen como los aplazos más importantes del segundo período de Bordet, donde las principales críticas atraviesan la territorialidad, la desarticulación con los municipios y la falta de respuestas de un ministerio clave, más aún para un gobierno justicialista. Su actual titular, Marisa Paira, no pudo torcer previamente los desaciertos estructurales del Copnaf, mucho menos ahora en una cartera que requiere cintura política como Desarrollo, aunque su formación es indiscutible, como la confianza del Gobernador.

La otra Cartera bajo la lupa es el Ministerio de Gobierno, a cargo de Rosario Romero. Su llegada, tras el paso de Mauro Urribarri, vino con el objetivo de dar certidumbre respecto a la vinculación con la policía, el Poder Judicial y la gestión con las juntas y comunas. Por estos días, la novela que involucra el jury de enjuiciamiento a la procuradora adjunta, actualmente suspendida de sus funciones, Cecilia Goyeneche, expone una debilidad institucional sobre una de las cartas más preciadas en la impronta de la gestión de Bordet. Las operaciones cruzadas de microclima no terminan de dar certezas sobre el desenlace del Gabinete, pero tampoco sobre los ejes prioritarios de relanzamiento de una gestión con un entorno epidemiológico menos apretado que los últimos dos años. Son 24 meses finales de gestión para el ex Intendente de Concordia, donde se juega la valoración final de su paso por la Casa Gris. Algunos cambios en primera, segunda y tercera línea gubernamental se encuentran confirmados, aunque los tiempos, que hoy juegan en contra por las demoras silenciosas, los definirá Bordet.