El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Concepción del Uruguay fue alertado por vecinos, que pasaban por 9 de Julio entre Dodero y Enrique Gasc, sobre el humo que salía del interior de un negocio.
Hacia allí salió rápidamente del Cuartel una dotación y, a su arribo, una frentista puso en conocimiento que pudo contactarse con la dueña del local, quien le informó que había puesto una pastilla para fumigar.
Es por eso que se recordó que, “siempre que se fumiga hay que avisar al 100, ya que el personal, al no tener ese dato y suponer que es un incendio, puede violentar –cuando sus propietarios no están- la puerta para ingresar. Se rompe el ingreso para sofocar rápido el fuego y para que no afecte a otras viviendas, locales u oficinas”.









