En una nueva jornada del titulado mediáticamente “Megacausa” que se sigue al ex gobernador Sergio Urribarri y ex funcionarios se avanzó con el legajo relacionada con el Parador de Mar del Plata. El ex secretario de Turismo, Alfredo Bedriñan relató que mientras el espacio estuvo activo no hubo ninguna imagen ni promoción de Urribarri como postulante a la Presidencia.
En una nueva jornada del titulado mediáticamente “Megacausa” que se sigue al ex gobernador Sergio Urribarri y ex funcionarios se avanzó con el legajo relacionada con el Parador de Mar del Plata. El ex secretario de Turismo, Alfredo Bedriñan relató que mientras el espacio estuvo activo no hubo ninguna imagen ni promoción de Urribarri como postulante a la Presidencia.
Bedriñan fue interrogado este lunes durante varias horas por Fiscalía y las defensas respecto del tramo de la investigación relacionado con el Parador. La acusación entiende que en esta contratación hubo sobreprecio y que fue utilizada no con fines institucionales sino como parte de la campaña a la presidencia de Urribarri. La formulación de cargos compromete también al ex titular de la cartera de Turismo, Hugo Marsó. El testigo dejó algunas definiciones que comprometieron la teoría del caso de los fiscales. En primer lugar, recordó un dato no menor, dijo que, al momento de instalarse el Parador, enero de 2015, no había campaña electoral en marcha. Asimismo, y luego de reconocer varias fotografías del parador en funcionamiento, Bedriñan no pudo identificar ninguna imagen donde se aludiese a la intención del entonces gobernador de ocupar el sillón de Rivadavia. Solamente identificó la marca de Turismo provincial (Entre Ríos, una tierra diferente) y el sello de gestión de Urribarri. Sobre este último particular hicieron hincapié las defensas, ya que la imagen rezaba: “Gobernación Urribarri” y agregaba la dirección web del Gobierno provincial (www.entrerios.gov.ar). Asimismo, hizo la comparación con la actual administración de Gustavo Bordet que también utiliza su propio sello en espacios oficiales.Para sostener su hipótesis, la acusación tendrá que lograr vincular ante el Tribunal que la promoción de Entre Ríos y el signo “Gobernación Urribarri” se corresponden con la campaña presidencial del entonces Gobernador. Por su parte el ex secretario de Turismo aseveró que una gigantografía de Urribarri en el espacio había sido colocada antes de abrir las puertas al público. Se enteró de eso por sus colaboradores que estaban en el lugar y se lo comunicó con urgencia a Marsó, quien ordenó su retiro.Bedriñan narró que hizo esta recomendación al Ministro dado que no correspondía tener el rostro del entonces Gobernador sin más en el Parador, montado con fines turísticos. Sobre el particular, recordó que ese año fue uno de los eneros más concurridos en la Ciudad Feliz (más de un millón y medio de turistas) y que la promoción permitió mejorar la cantidad de visitas a Entre Ríos durante 2015. En este punto, la gigantografía de Urribarri, estriba gran parte del caso de la Fiscalía. Al punto tal que le mostraron al testigo un esquema tentativo (render) del lugar contenido con el que se hizo la contratación y luego lo contrastaron con imágenes de cómo estaba el sitio. En el primer caso había un inflable con el impreso de unas palmeras del Palmar de Colón. En el segundo caso no estaba ese elemento. Rápidamente las defensas apelaron a preguntarle por las palmeras que sí se colocaron en el Parador y que tampoco estaban en el render. Bedriñan dijo que fue un cambio que se realizó porque resultaban más atractivas. Y negó que hayan sido ejemplares de Yatay tomados de la reserva del Parque Nacional. Eran del tipo Pindó, compradas en un vivero. Por este cambio la empresa no cobró extras, relató.
Spots publicitarios
En el último tramo de la jornada, el Tribunal escuchó el testimonio de Ricardo Genolet, funcionario del Tribunal de Cuentas que en 2014 ocupaba una de las fiscalías del organismo. Fue uno de los firmantes del dictamen conjunto que dio luz verde a la consulta inicial de utilizar la Cumbre del Mercosur para difundir spots sobre políticas públicas provinciales. Genolet actuó después de la intervención de la asesora legal Nancy Vinagre, quien ya testimonió y expuso que no hubo discrecionalidad en la contratación de Nelly Entertaiment (de Corcho Rodríguez); que ésta se hizo por el procedimiento adecuado y que no se había detectado sobreprecio, ya que la diferencia entre lo que pagó el Estado y el valor de mercado -sin la comisión de agencias- era de 5%.La declaración del testigo de hoy fue en el mismo sentido. Casi repitiendo los términos de Vinagre, Genolet afirmó que no corresponde al Tribunal de Cuentas expedirse sobre la inherencia de la publicación de los spots. Fiscalía indagó sobre la pertinencia de la erogación y el contenido de los videos. “Si el Ministro del área (de Comunicación, por entonces Pedro Báez) entendió que se correspondía, mal podría decir yo que no y objetar el gasto”, dijo. Además, señaló que los posicionamientos de Fiscalía de Estado y de la Contaduría General “profundizaron” estos argumentos. En otro tramo, manifestó que el expediente de contratación de estos spots “tenía todos los pasos previstos. Al menos en lo que hace a la competencia del Tribunal (de Cuentas) no pudo objetarse” y recordó que el organismo “tiene la facultad inherente, exclusiva y excluyente en el control de la rendición en los aspectos formales, legales, numéricos y documentales. La propia ley dice ‘con exclusión de cualquier otra valoración’. Puede o no gustar, pero si el gasto está justificado y con el comprobante, no se puede hacer mucho más”, destacó. En una reducción al absurdo, graficó: “En la construcción de un puente pido el informe de un ingeniero que me diga que la obra estaba hecha y estaba bien.
Yo no iba a ir a picar el puente para ver si tiene hierro”. A primera hora, el ex secretario de Justicia de la provincia Rubén María Virué prestó declaración también por la causa del Parador. Su vinculación con el legajo está dada en que la empresa contratista puso como domicilio legal en Entre Ríos la dirección de su casa en Larroque. Según consignó Virué, esta situación se dio porque su hijo Fernando trabajaba en el programa “Futbol para Todos” que dirigía el titular de la firma, Gerardo Caruso. Según relató, Caruso le habría solicitado a su hijo utilizar el domicilio patero como dirección legal de “El Juego” en Entre Ríos a fin de poder inscribirse en el Registro de Proveedores del Estado. “Entiendo que fue una necesidad del momento”, consideró. Luego, recordó que la práctica de facilitar una dirección para constituir domicilio es una práctica común en el derecho y en la práctica comercial. Sin embargo, ante el hecho puntual, reconoció: “Me molesté. Mi hijo se sintió culpable de la situación. Uno participa de la vida política y sabe y sabe que está expuesto a una denuncia, que puede tener o no elementos valederos. Estuve doce años en la gestión pública no fui pasible de denuncias. Y me sentí realmente…”. En este punto el testigo se quebró. Y el silencio ganó por varios segundos la sala.
Luego, retomó, afirmando que hubo una intencionalidad política para provocarle daño. “Nunca tuve un problema y me tocaba de costeleta uno donde no tenía nada que ver. Tengo la certeza de que alguien de la Policía le avisó inmediatamente a mis adversarios políticos para que hagan una operatoria de prensa destinada a decir que iban a allanar mi domicilio por este tema”, dijo como pudo. En otro fragmento de su declaración, Virué precisó que nunca recibió un llamado de Urribarri ni de Marsó ni de Báez ni tampoco de Caruso por el Parador para hacer favores o gestiones. “Jamás”, sentenció.
Fuente: APFDigital










