Desde el Consejo General de Educación, instaron a reflexionar sobre el sistema actual.
Un informe elaborado por el Consejo General de Educación (CGE) precisa que cada año cerca de 24 mil estudiantes de nivel secundario “interrumpen su escolaridad por factores socio-económicos, obstáculos/barreras en los procesos de aprendizajes y ruptura del lazo que los vincula con lo propiamente escolar”.
En Entre Ríos hay 770 escuelas secundarias, con una matrícula de 152.320 alumnos. En las escuelas orientadas de gestión estatal se observó un crecimiento de la población estudiantil desde 2013 a 2015, “para luego decaer casi de manera ininterrumpida desde 2017 a la fecha”, dice el informe del CGE. Una situación diferente se observa en los colegios privados, con una matrícula en crecimiento.
Con respecto a la tasa de abandono en las escuelas secundarias orientadas de gestión estatal, se registran porcentajes más elevados en el cuarto año y en el sexto, “siendo esta la más alta de la escolaridad en este nivel.
En el segundo año se registra el menor porcentaje de abandono”. En cambio, en las instituciones de gestión privada, el porcentaje más alto se registra en el último año de la escolaridad de secundaria orientada común.
También hay diferencias en las tasas de repitencia. El porcentaje de estudiantes repitientes es de 16% de la matrícula de gestión estatal; pero ese porcentaje se ve disminuido en el sector privado, siendo de un 4% en escuelas secundarias orientadas comunes.
Después de destacar el dato de que cada año 24 mil estudiantes “interrumpen” su paso por la secundaria, el informe del CGE plantea: “En consecuencia, es necesario que la escuela secundaria diseñe estrategias amplias para garantizar el derecho a la educación en términos de igualdad e inclusión pedagógica y social.
Por lo tanto, la gramática escolar que se apoya en una estructura tradicional del sistema educativo resulta ampliamente excluyente y expulsora sosteniendo parámetros de gradualidad, anualización, acreditación y fragmentación disciplinar que profundizan las desigualdades en el tránsito por el nivel, evidenciando la falta de correlación entre lo propuesto desde los marcos normativos vigentes y las lógicas tradicionales que persisten al interior del propio sistema educativo”.










