Bautismo
En la parroquia San Roque recibió el sacramento del Bautismo Miriam Esperanza Martínez Parodi.
Santoral
Los católicos recuerdan hoy a la beata Kateri Tekawitha. Nació en un pueblo cerca de Auriesville, Nueva York, en 1656 y era hija de un luchador de la tribu Mohawk. Ella tenía cuatro años cuando su madre murió de rubéola. Esta enfermedad también atacó a Kateri y desfiguró su rostro. Luego de ese evento, que marcó toda su vida, fue adoptada por sus dos tías y su tío. Kateri se convirtió al catolicismo durante su adolescencia. Ella fue bautizada a los 20 años y esto ocasionó una gran hostilidad hacia ella por parte de su tribu. Aunque tuvo que sufrir grandemente por su fe, ella se mantuvo firme en sus creencias. Después de un tiempo, Kateri se fue a una nueva colonia indígena en Canadá. Allí, ella vivió una vida dedicada a la oración, a la penitencia y al cuidado de los enfermos y ancianos. Cada mañana, aun durante los inviernos más fuertes, se instalaba frente a la puerta de la capilla hasta que la abriesen, a las 4:00, y se mantenía ahí hasta la última misa del día. Kateri era muy devota a la Eucaristía y a Jesús Crucificado.
Uruguayenses distinguidas
Eunice Heidenreich, coordinadora de Bendecidos para Bendecir, fue una de las vecinas reconocidas el homenaje a La Delfina. Su organización no gubernamental (ONG) nació hace seis años. Como institución su objetivo único es el de colaborar en la formación de una niñez sana, por lo tanto, su tarea y colaboración están dirigidas a hospitales, escuelas y jardines, donde todo lo entregado como, por ejemplo, juguetes, ajuares, materiales didácticos, son confeccionados por los propios voluntarios y con el aporte de donaciones de convecinos.









