Es muy gratificante que se estén haciendo obras en toda la ciudad, pero los vecinos que padecemos el olor putrefacto que emana desde abajo de la esquina de avenida Paysandú y Víctor Echeverry, estamos agradecidos por el inicio de las obras tendientes a solucionar este eterno problema que parece de difícil solución. Si bien fuimos muy vehementes a la hora de reclamar al respecto, debemos reconocer que por fin alguien escuchó nuestras súplicas y puso manos a la obra. Esta vez no quedó en un simple lamado a licitación, pareciera que se está concretando.
Miguel Arce







