2025 con 4% de caída en ventas: el comercio entrerriano acumuló dos años en rojo

Las ventas del comercio en Entre Ríos cayeron un 4 por ciento en términos reales durante 2025, con Paraná, Concordia y Concepción del Uruguay como los centros urbanos que explicaron la mayor parte del retroceso, en un contexto de deterioro del poder adquisitivo de los hogares.

El resultado consolida dos años consecutivos de retracción para el sector comercial entrerriano. Concordia registró la mayor caída con un 6,4 por ciento, seguida por Concepción del Uruguay con un 6,2 por ciento, Paraná con un 5,5 por ciento y Gualeguaychú con un 4,4 por ciento. Paraná por sí sola explicó una caída de 1,37 puntos porcentuales del total provincial, seguida por Concordia con 0,58 puntos y Concepción del Uruguay con 0,31 puntos.



De los veinte grandes rubros analizados, siete lograron escapar a la tendencia general. Crecieron maquinaria y equipos (11,4 por ciento real), muebles y artículos del hogar (4,2 por ciento), reparación de vehículos (3,8 por ciento) y automotores, motos y accesorios (2,3 por ciento), entre otros. Alimentos y bebidas, que representa el 29,1 por ciento de la actividad comercial, mejoró un 1,1 por ciento real.

En contraste, los rubros de mayor volumen registraron caídas significativas: combustibles y lubricantes retrocedió 8,6 por ciento, supermercados e hipermercados 8,1 por ciento, farmacia y salud 6,7 por ciento, indumentaria y calzado 9,9 por ciento, y materiales para la construcción 5,6 por ciento.

Por tamaño de empresa, las pequeñas fueron las más dinámicas con un crecimiento real de 1,1 por ciento, mientras que las microempresas —que representan el 92,6 por ciento del total con 7.380 establecimientos— cayeron 4,8 por ciento. Las medianas se contrajeron 7,6 por ciento y las grandes 5,7 por ciento.

A nivel territorial, algunos municipios de menor escala registraron mejoras: Federal creció 10,8 por ciento, Diamante 8,4 por ciento, General Ramírez 7,2 por ciento, Gualeguay 4,0 por ciento y Villa Elisa 4,0 por ciento. Sin embargo, su baja participación en las ventas totales limitó su capacidad de traccionar el resultado agregado.

Un comercio que resiste pero no alcanza

La retracción del comercio entrerriano es el correlato directo de una política económica nacional que licúa el poder de compra de los hogares. Mientras el gobierno de Javier Milei celebra un superávit fiscal construido a costa del ajuste, los comerciantes de la provincia ven caer sus ventas por segundo año consecutivo y los grandes centros urbanos concentran el mayor deterioro.

La heterogeneidad del desempeño —con rubros ligados a la inversión que crecen y sectores de consumo masivo que se desploman— refleja una economía fragmentada donde quienes pueden invertir lo hacen, pero las mayorías populares restringen hasta los gastos esenciales. Las microempresas, que son el corazón del entramado comercial entrerriano, son las que más sufren el impacto de la recesión.

El gobierno provincial de Rogelio Frigerio, alineado con las políticas de ajuste de la Casa Rosada, asiste a este deterioro sin herramientas para revertirlo. Los datos de 2025 confirman que la recuperación del consumo no está en el horizonte cercano y que el comercio entrerriano seguirá navegando en aguas turbulentas mientras el poder adquisitivo de los hogares continúe deprimido.