Polémica por el ingreso al campo de los Etchevehere

Dolores Etchevehere saluda en su arribo a la estancia.

La familia Etchevehere denunció que la ocupación de su estancia en La Paz fue violenta, con armas y amenazas. El Proyecto Artigas, que lideran Dolores Etchevehere y Juan Grabois, difundió imágenes del arribo al campo.
La ocupación de la estancia Casa Nueva, propiedad de la familia Etchevehere en litigio, por parte de militantes del Proyecto Artigas liderado por Juan Grabois, ya es asunto judicial desde que la familia entrerriana radicó una denuncia ante la fiscalía de La Paz, pidiendo que se desaloje el predio.
La presentación judicial afirma que hubo situaciones de violencia de parte de los ocupantes hacia personal del lugar. Desde Proyecto Artigas, en cambio, difundieron imágenes que muestran un «ingreso pacífico» según divulgaron en redes sociales.
La ocupación de la estancia Casa Nueva fue autorizada por Dolores Etchevehere, quien se adjudica el 40% de esas tierras en el marco de la disputa familiar por patrimonio.
En acuerdo con Juan Grabois, que pasó a ser su abogado en las causas contra el resto de la familia Etchevehere, Dolores cedió su parte para la instalación de una granja agroecológica, todo enmarcado en el flamante «Proyecto Artigas».

Denuncia
Según la versión de Las Margaritas SA, “a las 11.08 (del jueves), aproximadamente, el Encargado del Establecimiento Casa Nueva, Ángel Martínez, se comunica telefónicamente a la administración informando que estaban intrusando el campo”. También describe que “ingresaron más de quince vehículos al casco sin autorización, con gente a bordo y carpas en sus manos”.
Los intrusos luego “ingresaron a la casa principal, el escritorio y los galpones, siempre con gestos y tono verbal de marcada violencia y autoritarismo”, denuncia que presentó Leonor Barbero Marcial de Ethevehere.
“A uno de los intrusos, que vestía remera color amarilla, se le vio nítidamente la portación de un arma de fuego en la cintura, incluso dos de ellos hacían mención a armas que portarían, seguramente para acentuar el sentido intimidante sobre los empleados del establecimiento”, define la denuncia.
Y agrega que: “A la casera, Sra. Ramona Rodríguez, el señor Facundo Taboada no sólo que la insultó con epítetos irrepetibles sino que le arrancó por la fuerza su celular, cuando advirtió que ella se había comunicado con uno de mis hijos, inmediatamente al acto usurpatorio, y la tomó por el cuello, ejerciendo fuerte presión y zarandeándola con mucha violencia, lo que constituye claramente, un hecho independiente de violencia de género”.
La madre de Dolores y Luis Miguel, como presidente de la sociedad Las Margaritas, reclamó que “se adopten las medidas de desalojo del predio de todos los intrusos, a los fines de recobrar la normalidad existencial y productiva del lugar y de las personas que allí desempeñan cotidianamente sus tareas rurales”.