Noticias sociales

Bautismo
Simón Moyano recibió los óleos bautismales en la parroquia San Vicente de Paúl.

Santoral
Los católicos recuerdan a San Buenaventura. Nació en Bañoreal, cerca de Vitervo (Italia) en 1221. En agradecimiento a San Francisco su benefactor, se hizo religioso franciscano. Estudió en la Universidad de París, bajo la dirección de famoso maestro Alejandro de Ales, y llegó a ser uno de los más grandes sabios de su tiempo. Se le llamó Doctor Seráfico, porque Serafín significa «el que arde en amor por Dios» y el santo -en sus sermones, escritos y actitudes- demostró vivir lleno de un amor inmenso hacia el Señor. Los que lo conocieron y trataron dijeron que todos sus estudios y trabajos los ofrecía para gloria de Dios y salvación de las almas. A sus clases concurría, en grandes cantidades, gente de todas las clases sociales y sus oyentes afirmaban que mientras hablaba parecía estar viendo al invisible. Su inocencia y santidad de vida eran tales que su maestro, Alejandro de Alex, exclamaba: «Buenaventura parece que hubiera nacido sin pecado original». Este gran doctor que a los 17 años fue superior general de los Padres Franciscanos y recorrió el mundo visitando las casas de su comunidad y animando a todos a dedicarse a la santidad, que fue el hombre de confianza del Sumo Pontífice para resolver muchos casos difíciles, que dirigió en nombre del Papa el Concilio de Lyon y tuvo el honor de que la oración fúnebre el día de su entierro la hiciera el Pastor de la Iglesia, tenía una cualidad especialísima: una exquisita bondad en su trato, una amabilidad que le ganaba los corazones, un modo conciliador que lo alejaba de los extremos, de la extrema rigidez que amarga la vida de los otros y de la relajación que deja a todos seguir por el camino del mal.
sin corregirlos. Sus virtudes preferidas eran la humildad y la paciencia, y la meditación frecuente en la pasión y muerte de Cristo lo llevaba a esforzarse por cumplir aquel consejo de Jesús: «Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón». Su crucifijo lo tenía totalmente desgastado de tanto besarle las manos, los pies, la cabeza y la herida del costado. En 1274 se celebró el concilio de Lyon (o reunión de todos los obispos católicos del mundo). Terminando el Concilio con gran éxito, todo dirigido por San Buenaventura, por orden del Sumo Pontífice, el santo sintió que le faltaban las fuerzas, y el 15 de julio de 1274 murió santamente asistido por el Papa en persona.

Taller de escritura
La escritora y docente entrerriana, Rocío Lanfranco, brindará en la Facultad de Ciencias de la Educación una nueva propuesta que se suma a las actividades culturales de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER). Se trata del taller literario Toda persona es poeta, que se llevará adelante los días miércoles en modalidad virtual. En tal sentido, Lanfranco invitó a “todas las personas mayores de 35 años que tengan ganas de compartir la experiencia vinculada con la literatura, a inscribirse en el taller que, a partir de agosto iniciaremos en el Departamento de la Mediana y la Tercera Edad de la UNER”.

Aniversarios e imágenes familiares
Los lectores de LA CALLE que deseen enviar sus fotos referidas a cómo celebran sus aniversarios y viven la cuarentena desde sus casas pueden enviarlas –en forma gratuita- al siguiente correo electrónico: redacción@lacalle.com.ar para su publicación. En lo posible, consignar los nombres de las personas que aparecen en la imagen, el apellido de la familia y la localidad de residencia.