Minatta: “No hay duda de los vuelos de la muerte”

Fueron un secreto a voces entre los isleños por más de 40 años.

La Justicia Federal continúa avanzando en la investigación de los crímenes cometidos durante la última dictadura. La fiscal, Josefina Minatta, afirmó que la metodología de hacer desaparecer personas arrojándolas desde aviones al río Paraná ha sido confirmada por testigos.

La fiscal federal Josefina Minatta, quien llegó a la jurisdicción en 2018 y le imprimió al caso de los vuelos de la muerte un impulso que nunca había tenido, dialogó al respecto con LT11 y dio a conocer detalles de la investigación que pretende reconstruir los hechos e intentar dar con algún enterramiento o resto en el delta entrerriano.
“Se trata de una investigación que tiene su génesis en 2004, cuando un agente de la policía de Entre Ríos se presentó ante un juez provincial de Gualeguaychú a denunciar la existencia de lo que hoy conocemos como los vuelos de la muerte”.
“En su momento la causa tuvo sus vaivenes, se archivó, luego Fabián Magnotta hizo un gran trabajo periodístico; recogió el testimonio de este policía y comenzó a buscar muchos más testimonios, para luego presentarse ante la justicia y así darle un nuevo impulso a la causa”.
“Llegué a la jurisdicción en 2018 y me encontré con esta causa, que me parece de una enorme trascendencia e importancia, por lo cual desde entonces estamos intentando dilucidar qué personas fueron arrojadas en el Delta durante la época de la dictadura”.
“Pudimos precisar que había dos maneras en que los militares tiraban los cuerpos al río. Por un lado, utilizaban prácticas empleadas en el reconocido centro clandestino de detención denominado Orletti y radicado en Capital Federal. Muchos testimonios refieren haber encontrado en playas del delta, varios tambores rellenos de cementos del que sobresalían cuerpos. Hasta lo que tenemos relevado, esta práctica era empleada sólo por el centro clandestino Orletti, por lo tanto creemos que parte de las víctimas del delta pueden haber venido desde ahí”. “Por otro lado, hemos recogido testimonios de cuerpos que eran tirados envueltos en frazadas, atados de pies y manos, que luego flotaban por el río. Actualmente Prefectura Nacional, al encontrar un cuerpo en el río, lo levanta y da aviso a la justicia; pero en ese momento los cuerpos arrojados eran dejados correr por el agua del río sin ser retirados por los prefectos”. “Debido a los testimonios de un sepulturero, Ramón Venencio, estamos en proceso de exhumar los cuerpos que están en el cementerio de Villa Paranacito. No se ha hecho hasta el momento, ya que lo estamos haciendo de forma conjunta con el equipo de Antropología Forense y esto requiere búsquedas previas de documentos, papeles o expedientes que se pudieron haber armado en torno a los hallazgos de esos cuerpos. La intención es entregarle a la familia de la víctima una historia de cómo llegó ese cuerpo allí”. “Ante la dificultad de encontrar un mapa al que refiere el sepulturero y donde habría información valiosa, Minatta explicó que Villa Paranacito sufrió muchas inundaciones, en especial una en 1983, donde hubo muchas pérdidas y entre ellas el mapa al que se refiere”. “No tengo ninguna duda de que los vuelos de la muerte ocurrieron en nuestro territorio, a partir de la cantidad de testimonios recogidos en el expediente. Hay gente que nos dice: yo vi pasar el helicóptero y tirar un cuerpo, vi los cuerpos en el muelle de mi casa, mi hijo se encontró con cuerpos en el muelle de un vecino y muchos más”. “Es una obligación moral para mí no descansar y continuar con esta búsqueda que es muy difícil, como una aguja en un pajar. Vamos hablando con cada uno de los isleños para ver qué datos nos pueden aportar. Nos lleva muchas horas de navegación, ya que el lugar es muy inhóspito y de difícil acceso”.
“Lo ideal sería encontrar restos de aquella época, ya que así nos permitiría reconstruir de qué centro clandestino venían y de dónde eran las víctimas. No tenemos que perder de vista que nuestro territorio dependía funcionalmente de lo que era el Segundo Cuerpo de Ejército con asiento en Rosario, así que tampoco podemos descartar que las víctimas llegasen desde ahí”. “Hemos tenido la colaboración del Municipio de Gualeguaychú, que en forma paralela lanzaron una campaña de búsqueda de información que se llama: “Qué podes aportar sobre los vuelos de la muerte”. Recibimos mucha información espontánea de personas que entonces eran trabajadoras de celulosa en inmediaciones de Paranacito, quienes dijeron haber visto que tiraban ocho cuerpos desde un helicóptero”.
“Nosotros ya sabemos que los vuelos existieron, ahora vamos por un paso más para intentar saber dónde pudieron haber sido enterrados”.