La baja de aportes patronales será consensuada

La idea de bajar los aportes patronales que hacen las empresas a la seguridad social empezó a perder fuerza en el Gobierno, tras el duro rechazo de la CGT que planea adelantar la reunión del consejo directivo para iniciar un plan de lucha.

Para evitarlo, en el Gobierno ya empezaron a aclararles a los líderes sindicales que no tienen de qué preocuparse, porque no enviarán ningún proyecto de ese calibre que no haya sido consensuado con ellos previamente. Un escenario que sugiere que no habrá proyecto alguno ya que los sindicalistas fueron clarísimos en su rechazo a cualquier rebaja de los aportes patronales.
Era previsible: en la Comisión de Legislación Laboral de Diputados está cajoneado un proyecto sobre primer empleo, justamente porque los diputados sindicales no aceptaron una baja de los aportes patronales mucho más reducida que la que ahora había sugerido el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.
La decisión del Gobierno fue que no habrá ninguna reforma de las cargas patronales sino cuenta con el visto bueno de la CGT, que fue clarísima en su rechazo a cualquier modificación.
Dujovne brindó su opinión sobre lo que consideraba impuestos distorsivos ante una pregunta periodística, e incluyo a los aportes patronales junto al impuesto al cheque. Luego, algunos medios convirtieron esa declaración en un plan del Gobierno.
Al Gobierno no le interesa iniciar otra pelea con la CGT en plena etapa electoral, tras cerrar el álgido debate por el impuesto a las Ganancias antes de navidad.
De todas maneras, en el equipo económico hay acuerdo en que el alto costo de los aportes patronales conspira contra cualquier plan para erradicar el creciente trabajo informal.
Los aporten representan un costo de hasta el 40% sobre cada salario, entre lo que destina a la seguridad social el trabajador (17%) y el empleador (23%).

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