Fuga de reos: un golpe comando sin antecedentes

Ocurrió en Unidad Penitenciaria 11 de Piñero de Santa Fe.

La hipótesis se basa en que el objetivo era liberar a Claudio «El Morocho» Mansilla, un conocido narcotraficante.

Dos de los ocho presos que se fugaron de la Unidad Penitenciaria 11 de Piñero de Santa Fe fueron recapturados, mientras los investigadores creen que el ataque a la cárcel fue “previamente planificado” por una banda con “gran poder de fuego” y que la principal hipótesis apunta a que el objetivo principal del golpe era liberar a Claudio Javier Mansilla (38), alias “El Morocho”, uno de los prófugos.
“Lo que ha ocurrido es un evento importante y de gran envergadura, sobre todo por la logística y la organización previa”, señaló el fiscal a cargo de la investigación, Franco Carbone, quien también remarcó que “no hay registros de videos” de la maniobra de escape, ya que al momento del hecho tres de las cuatro cámaras ubicadas dentro de la cárcel estaban sin funcionar.
En una conferencia de prensa realizada en Rosario, el fiscal vinculó el ataque a la cárcel de Piñero y la fuga de los presos a una serie de tiroteos que se registraron en la zona el viernes pasado y a distintos accidentes viales que se registraron en la autopista 012 y el cruce con la ruta 14 por «Miguelitos» que fueron arrojados en la cinta asfáltica.

Las hipótesis
Los investigadores creen que el objetivo principal del hecho era liberar a uno de los internos, Claudio «El Morocho» Mansilla, un conocido narco del barrio Santa Lucía de Rosario que estaba siendo juzgado por el homicidio de dos adolescentes ocurrido en 2018 en Villa Banana y por el que la fiscalía pidió 25 años de cárcel.
Su primer, ingreso a una penitenciaría fue en el 2002, en 2008 no regresó de una salida transitoria, en 2009 fue capturado y, tras pasar por diversas unidades, fue alojado en Piñero en 2013.
En una conferencia de prensa realizada en Santa Fe, el ministro de Gobierno, Roberto Sukerman, también confirmó esa hipótesis y aseguró que el ahora prófugo «Morocho» Mansilla había sido trasladado a la cárcel de Coronda tras encabezar el año pasado un motín en Piñero, pero su defensa logró que la Justicia lo restituya al lugar de reclusión del que ayer escapó junto a otros siete internos.

El hecho
El episodio ocurrió a las 17.20 en la Cárcel de Piñero, ubicada a unos 30 kilómetros de Rosario, cuando la unidad penitenciaria recibió un ataque desde el exterior, en el cual habrían participado tres hombres que estaban a bordo de un vehículo y contaban con subfusiles automáticos FMK3, pistolas calibre 9 milímetros y 11.25 milímetros, con las que se enfrentaron a tiros con el personal penitenciario mientras cortaban los dos tejidos del vallado.
Como consecuencia del tiroteo, murió uno de los tres atacantes que llegaron desde el exterior, mientras que un interno resultó herido. Según el fiscal, al momento de lo sucedido, 15 internos se encontraban en el patio de la prisión, donde ocho de ellos se dieron a la fuga, de los cuales seis permanecen prófugos.