Entretelones de la visita de los presidentes

Seamos serios…
La visita de dos presidentes en ejercicio que en la formalidad era para concretar acuerdos diplomáticos, pero que tenía una clara intencionalidad partidaria en los días previos a una elección trascendente, requirió de un trabajo de preparación en el que intervino la máxima autoridad de ceremonial. Ocupaba el cargo de Director de Ceremonial de la Presidencia de la Nación Ricardo Pueyrredón, para el ámbito político “Richard”, con un hijo famoso: César “Banana” Pueyrredón. En el salón “Arturo Illia se encargó de reunir a todos los funcionarios políticos y allegados al radicalismo interesados en colaborar en la organización del acto. Llegado el turno de tratar que almorzarían los visitantes en el Palacio “San José”, un empinado y veterano dirigente partidario expresó: “Yo sé que al Presidente le gusta el escabeche de perdices, así que ya mandé a los muchachos en el campo a que cazen…” El padre de “Banana”, lo cortó diciendo: “¡Por favor, señores, seamos serios, es el Presidente de la Nación!” En el almuerzo se sirvió empanadas, chorizos, asado con cuero, ensaladas y postre helado.

Reproche presidencial
Desde que el ómnibus que transportaba a Alfonsín y su comitiva ingresó al acceso, a través de la ventanilla el presidente observaba una profusa publicidad del peronismo en muros y pasacalles. Poco antes del cementerio un pasacalle gigante decía “BIENVENIDO SR. PRESIDENTE – Partido Justicialista”. Alfonsín lo miró atentamente y dándose vuelta, desde su asiento, les dijo a unos dirigentes uruguayenses que venían detrás: “¡Les ganaron la calle, muchachos!”

¡¿Un concejal comunista?!
¡Nooo..!
El primero en arribar a Concepción del Uruguay fue el presidente argentino; se retrasó unos minutos la llegada del mandatario oriental por lo que Alfonsín lo esperó en la Rectoría del Colegio, acompañado de Antonio Justo Parma, el peronista que presidía el Concejo y reemplazaba a Godoy, en uso de licencia, pero que había anunciado su presencia para ese día. Cuando llegó Sanguinetti y luego de los saludos a las muy pocas personas que se encontraban en el reservado lugar, solicitó que le indicaran un baño. Pocos minutos después volvió, ajustándose el cinto y arreglándose el pantalón, como el más común de los mortales, en ese momento Alfonsín le dice. “Che Julio, el amigo –señalando a Parma- es el Presidente del Concejo y tiene un concejal comunista…” Y el uruguayo espontáneo, responde: “¡¿Un concejal comunista’?! ¡Nooo!.. ¿y cómo hace?” El concejal comunista era el entrañable “Juancho” Carbonell, uno de los dos concejales comunistas en todo el país electos el 30 de octubre de 1983. Era un ejemplo de convivencia política, cultivador del diálogo y amigo de todos.

Sin comensales peronistas
El Partido Justicialista a través de las autoridades locales y provinciales saludó efusivamente la llegada del Presidente; el entonces candidato a Gobernador, Jorge Busti, auguró –seguro de su triunfo- un trabajo conjunto. Pero la improvisación final desde el balcón del Colegio crispó el ánimo de los dirigentes del peronismo y decidieron no concurrir al almuerzo en el Palacio. Molestó el término “llorones”. Alfonsín, había tildado días antes de “llorón” a Saúl Edolver Ubaldini, el mítico y querido Secretario general de la CGT, que murió tan pobre, que sus amigos debieron hacer una colecta para pagar su sepelio.

Que lío hubiera sido…
Indudablemente hoy hubiera sido muy criticado. Pero fue hace 34 años. Ni una mujer integró la comitiva de ambos presidentes. Se destacó si la presencia de la periodista Mónica Gutiérrez que hizo la cobertura periodística para Canal 7. En cada oportunidad que nombró al General Urquiza lo llamó “Juan José de Urquiza”… Al fin y al cabo, un periodista no tiene porque saber todo…

Tutear a un presidente
Julio Bareño trabajó en la redacción de LA CALLE en los años ’70 y ’80; antes lo había hecho en Montevideo en el diario El País, donde también trabajaba el periodista Julio María Sanguinetti. Se reencontraron aquel 19 de agosto. Bareño lo escribió así: “Fue un breve diálogo, cargado de emoción para mi por dos razones: el reencuentro con alguien que compartí tareas de periodismo y la oportunidad que fuera el presidente oriental quien me presentara al primer mandatario de Argentina. “Qué estás haciendo aquí ¡Qué gusto verte!” fueron las primeras palabras de Sanguinetti. Le respondí con una pregunta: ¿Puedo tutearlo Sr. Presidente? Asintió con naturalidad y dirigiéndose a Alfonsín, me lo presentó diciendo que habíamos compartido en otro tiempo la redacción de un diario; compartimos algunos recuerdos y fue un momento muy especial; estoy muy feliz en Argentina y con orgullo he adoptado su nacionalidad, pero Julio María fue compañero de trabajo y además el Presidente constitucional de la Patria en que nací.”

Ascenso de Caseros
Cuando finalizó el almuerzo, Alfonsín se dirigió a Caseros, para participar del acto en que se ascendía de categoría a la localidad que pasaba al rango de Municipio. Allí Alfonsín le dijo a los pobladores de Caseros: “Ahora ustedes y no otros, van a elegir al intendente”. Antes muy emocionado y nervioso, el Presidente de Junta de Gobierno -que era el organismo encargado del gobernaba en la localidad-, que pasaba a ser Presidente municipal, don Eduardo Racigh, en su discurso llamó “Dr. Balbín” a Alfonsín. Comprensivo y afectuoso, el diputado nacional Rodríguez Artusi, palmeó a su correligionario y le dijo “No se puede quejar, eh; le traje al Gobernador y al Presidente”.

Ahh…
El 6 de setiembre los resultados electorales fueron estos: en ciudad, PJ (Carlos María Scelzi) 52,5 % – UCR (Colombo) 37,2 %; en la provincia de Entre Ríos, PJ (Busti) 48,2 % – UCR (Laferriere) 41,9 %; en todo el país, PJ 41,4 % – UCR 37,5 % –
Un día antes, el sábado 5, se jugó la final del campeonato liguista de fútbol de primera división entre Atlético Uruguay y Almagro, en cancha de los primeros. A estadio lleno. La hinchada de Almagro copó la popular sur, y bulliciosa entonó varias veces la marcha peronista. Ganó Almagro 1 a 0 con gol de Mario Wurst. Sin dudas, “ augurio de un día feliz” (como saludaba al iniciar la transmisión Dante Zabatarelli, el comentarista de José María Muñoz).-