Editorial. Colaboradores

Los editores de tres importantes periódicos estadounidenses le pidieron el lunes al presidente Joe Biden que ayude a sus periodistas afganos a evacuar de Afganistán. Las solicitudes de The New York Times, Washington Post y Wall Street Journal se produjeron después de que suplicaran a la Casa Blanca que trasladara a un lugar seguro a más de 200 periodistas y personas relacionadas a las filiales de sus diarios, quienes están “en peligro” en el aeropuerto de Kabul. En un correo electrónico de “solicitud urgente” le rogaron al asesor de seguridad nacional Jake Sullivan que los trasladara del lado civil del Aeropuerto Internacional “al lado militar, donde pueden estar seguros mientras esperan vuelos de evacuación”. “Actualmente están en peligro y necesitan que el gobierno de Estados Unidos los lleve a un lugar seguro”, señalaron en el escrito firmado por los tres periódicos. Hay 204 periodistas, personal de apoyo y familiares de esos medios gráficos “atrapados” en el lado civil del aeropuerto. “Durante los últimos 20 años, valientes periodistas afganos han trabajado incansablemente para ayudar a The New York Times, The Washington Post y The Wall Street Journal a compartir noticias e información de la región”, afirmaron. “Ahora, esos colegas y sus familias están atrapados en Kabul y sus vidas están en peligro”. “Como empleadores, buscamos apoyo para nuestros colegas y como periodistas buscamos una señal inequívoca de que el gobierno respaldará la prensa libre”, escribieron los editores. “En ese sentido, le pedimos al gobierno estadounidense que actúe con urgencia y tome tres medidas concretas necesarias para proteger su seguridad”. La carta pide específicamente a Biden que dé a los periodistas afganos “protección, acceso facilitado al aeropuerto controlado por Estados Unidos, y su traslado aéreo fuera del país”. Pero el periodista Kamal Alam, miembro no residente del Atlantic Council, quien hizo reportes desde Kabul, dijo este martes que “nadie sin una visa de EE.UU. puede irse de Afganistán en este momento”. Y obtenerla puede costar “varios millones de dólares”. Desde que George W Bush invadió Afganistán en septiembre de 2001, 72 periodistas fueron asesinados. Pero, ahora, con el retiro/derrota de EE.UU. y el apoderamiento de los talibanes del control del país, el riesgo alcanza otro nivel. El anuncio de los insurgentes de que irán “a la caza de los traidores”, pone a esos 204 periodistas afganos, considerados por el Talibán como “colaboradores”, en una situación crítica.