Cumple un siglo la Liga de Fútbol de nuestra ciudad

 

Fue fundada un 13 de agosto de 1921 y reconocida oficialmente por la entidad madre del fútbol argentino un año después.

(*) Por Guillermo Bevacqua

Totalmente calvo y una renegrida y tupida barba que le llegaba al medio de su caja torácica,  así está retratado en la fotografía que ha perdurado el inglés J.H.Gibbon Spilbury, el profesor que el rector del Colegio del Uruguay, José Benjamín Zubiaur, puso al frente de la enseñanza de juegos atléticos para los alumnos asistentes al Histórico.

El paranaense, uruguayense por opción, integrante del primer Comité Olímpico Internacional luego de su excursión europea, había quedado entusiasmado con el desarrollo de las actividades físicas en los establecimientos educacionales; y a su retorno adoptó las medidas necesarias para implementarlas en nuestro país. Por eso puso al barbado inglés, que comenzó a preparar atletas y enseñó las reglas y rudimentos del fútbol (solo rudimentos, las sutilezas no se aprenden).

Un 13 de octubre de 1892 Gibbon Spilbury presentó ante una multitud de curiosos uruguayenses, a  su majestad: el mas convocante y popular de los deportes, el fútbol.

Una noche de agosto

Casi tres décadas después, el 13 de agosto de 1921, en un domicilio de la calle Galarza 624, se reunieron los representantes de cinco clubes que practicaban fútbol; Sportman Club Americano, fue el club desde donde se lanzó la idea, que fue rápidamente tomada por el Sr. Luis Briand, quien se encargó de convocar y organizar la reunión llevada a cabo  en la noche  del 13 de agosto en el domicilio mencionado. (Briand  luego fue árbitro –de almidonada camisa blanca y moño-, a él se le confiaban los clásicos entre Atlético Uruguay y Gimnasia).

Briand presidió esa reunión de la que participaron representantes de Sportman Club, Gimnasia y Esgrima, Atlético Uruguay, Libertad y Nacional, exponiendo la idea de institucionalizar la práctica de fútbol, fundando una entidad que fuera organizadora de la actividad, tal cual existía en otras ciudades entrerrianas y en la República Oriental del Uruguay. Al cabo de la reunión, Luis Briand fue designado Presidente de la Comisión Provisoria de la Liga de Football de Concepción del Uruguay, tal la denominación que se le dio.

Un mes y medio bastó para generar un estatuto, establecer un reglamento y elegir los nombres que se encargarían de poner en marcha la novel institución. El 28 de setiembre de 1921, los delegados de los clubes eligieron las autoridades que conformarían el Consejo Superior de la Liga de Football de Concepción del Uruguay.

El 2 de octubre de 1921 se inició el primer campeonato oficial organizado por la novel Liga. Participaron solo tres equipos: Gimnasia y Esgrima, Atlético Uruguay y Libertad. Se jugó a una sola rueda, terminando el 6 de noviembre de 1921, fecha que marcará el inicio  de una costumbre que el equipo mensana  repetirá desde entonces, cincuenta veces. Es decir, en poco tiempo su primer título cumplirá un siglo.

A un año de su fundación fue reconocida oficialmente por una de las entidades rectoras del fútbol argentino, la Asociación Argentina de Footbal:, también se había conformado en la capital federal, la Asociación Amateur de Football; en 1926, estas se unen y con forman la Asociación Amateur Argentina de Football, que en 1935, pasa a ser la Asociación del Fútbol Argentino, que  con sus siglas –AFA-  han identificado a un fútbol lleno de gloria, que algún publicista ha transformado en Amantes del Fútbol Argentino…

Muchos equipos, varias ligas

Fueron esos los primeros pasos de una pasión uruguayense pero que, cumplida una década debió afrontar una escisión que durará tres décadas y en la que vio menguada su autoridad; el fútbol era una pasión; en cada manzana de la ciudad, había “un campito”, que los porteños llamaron “potreros” y los rosarinos “huecos”, que eran tierra fértil para la germinación de jugadores esencialmente habilidosos. Se formaron entonces  en nuestra ciudad muchos equipos de fútbol; lejos de ser un club, una institución: bastaban once camisetas, una pelota. El fútbol oficial, el de la Liga, imponía obligaciones a los clubes participantes, que ese agrupamiento de hombes, cuyo único capital era la voluntad de jugar, no podía o no estaba dispuesto a cumplir. Así nacieron la Liga del Sur, la Liga Independiente del Norte, individualizadas por la ubicación geográfica de sus componentes. En el año 1935, se fundó la Liga Amateurs de Fútbol, que unió a todos esos clubes; pero el verdadero esplendor llegaría en la década del ´50, en el que la Liga oficial vio como solo el enfrentamiento entre Atlético y Gimnasia generaba atracción.

Esta división le restaba posicionamiento en el fútbol provincial, si bien aún no se disputaban los campeonatos entrerrianos, la máxima competencia del fútbol del interior, el Campeonato Argentino por la Copa Béccar Varela, lo vio vencedor en 1943, y hubieron de pasar 25 años -20 de junio de 1968- para que se repitiera el logro.

La ansiada unidad

Pero ya en ese entonces el fútbol uruguayense  estaba unido. El 16 de enero de 1961 marcaba el fin de una larga y ardua negociación y el nacimiento de la actual Liga Departamental de Fútbol de Concepción, un nombre ambicioso para una intención no concretada: la unidad del fútbol en el departamento Uruguay.

Tuvo mucho que ver en esa unidad el Presidente Municipal Juan Lacava, quien  sentó a conversar a las autoridades de la Liga de Fútbol de Concepción del Uruguay y las de la Asociación Amateur de Fútbol: el nudo que impedía avanzar era la libertad de los jugadores: mientras en la Asociación Amateur pretendían que todos quedaran libres, en la Liga oficial, cuyos equipos eran quienes disponían la libertad o no de sus jugadores fichados, se mantenían intransigentes. La solución llegó a través de un listado de 20 jugadores por institución.

En la fecha señalada, el salón del Concejo Deliberante en la antigua sede municipal de calle Galarza y Supremo Entrerriano se selló la unidad, disputándose ese año un torneo de transición entre los firmantes: Engranaje, Centro Policial, 25 de Mayo, INTA, Atlético Uruguay, Supremo Entrerriano, Sporting, San Clemente, Sporting, América, Olimpia, Belgrano, Almafuerte, Sarmiento, Lanús, Gimnasia y Esgrima, Maipú, San Martín, San Lorenzo, Barraca.

Los diez primeros jugarían a partir de 1962 el campeonato de Primera división; los restantes jugarían el campeonato de Primera B.

Años de gloria

En la primer mitad de los ´60 se conformó la Federación Entrerriana de Fútbol, con nulo aporte paranaense (eran los porteños del interior), que se encargó de realizar anualmente, una vez concluídos los torneos oficiales de cada Liga afiliada, el campeonato entrerriano de selecciones, en categorías juveniles y mayores. La Liga adquiere entonces un rol protagónico; se formaba una comisión de selección, que designaba a los jugadores que representarían a la ciudad. Los encuentros se disputaban los sábados por la noche y convocaban multitudes. Fueron años de gloria para los equipos de la Liga de Uruguay; en mayores fue campeón en los años 1965/66; 1966/67; 1967/68; 1968; 1972/73; 1973: 1981/82; 1982; 1984; mientras que en juveniles obtuvo los títulos de los años 1965/66 y 1971/72.

El sueño de ser Nacional

La declinación en el interés de estos torneos se produjo cuando se incluyó a Ligas del interior entrerriano, entre las que podían  proponer a sus campeones para disputar lo que primero fue el Torneo Regional, luego del Interior, para disputar un campeonato Nacional, que en la mayoría de las oportunidades dejaba a los equipos del interior disputar apenas 5 o 6 partidos. La posibilidad de jugar por los puntos con los equipos del fútbol profesional argentino, tal como aconteció en 1984 con Atlético Uruguay era para todos, ciudad incluída, era un sueño que  desvelaba a muchos.

Desde entonces las ligas, con campeonatos locales muy competitivos, con grandes y convocantes equipos, dejaron de ser actores principales del fútbol del interior. Las “luces del centro”  pudieron más que la entrega ampliamente generosa y honesta, de dirigentes sabios y apasionados; un repaso  de nombres, siempre injusto por los olvidos de una memoria infiel, nos recuerda a don Juan Antonio Sansoni, los hermanos Manuel y Ramón Núñez, Simón Luciano Plazaola, Juan Prado, Justo Muñoz, Miguel Donato Urquiza, Gregorio Capurro, Angel Angelini, Othon Urquiza, Ramón Roque Galotto, y tantos otros que recorrían campitos buscando jugadores, repartían las camisetas, inflaban la pelota y el lunes tendían a secar las camisetas recién lavadas que s habían usado el domingo.

Hoy el papel de la Liga local no es distinto al de otras de ciudades más importantes o más pobladas; son las responsables de organizar la actividad  en inferiores, donde  jóvenes, tejen la esperanza de jugar en escenarios multitudinarios y acceder a una vida totalmente  distinta; y también de  aquellos mayores, que han dejado de lado esos sueños, dan cauce a su pasión, entregando con generosidad su esfuerzo a Atlético, Gimnasia, Almagro, Engranaje, María  Auxiliadora y todos los equipos de este universo que gira en torno de la Liga de Fútbol de Concepción del Uruguay que hoy celebra su centenario.

En tan feliz acontecimiento es válido el deseo que cuando esta tempestad, sea el recuerdo de un tiempo de dolor, vuelvan los partidos del campeonato liguista a generar algarabía, bullicio y todo aquello que el fútbol de cualquier categoría siempre es capaz de generar.-